La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó, durante una gira por Tamaulipas, que la política de vivienda implementada durante el periodo neoliberal estuvo marcada por créditos impagables, corrupción y prácticas que calificó como “ratería”.
La mandataria señaló que, al asumir la Presidencia, recibió un diagnóstico sobre alrededor de cinco millones de créditos de vivienda otorgados en condiciones que hacían imposible su liquidación, por lo que fue necesario plantear su reestructuración.
Como ejemplo, mencionó el caso de Carlos Aguas Barrios, quien solicitó un crédito de 172 mil pesos, había pagado 583 mil pesos y todavía debía 503 mil. También citó el caso de Miriam Elizabeth, quien pidió 63 mil pesos, había pagado 380 mil y llegó a deber 2 millones de pesos. Sheinbaum cuestionó estas condiciones y sostuvo que actualmente ambos beneficiarios ya no tienen deuda.
La presidenta destacó que la nueva política de vivienda de la llamada Cuarta Transformación busca beneficiar principalmente a las familias de menores ingresos. La estrategia contempla una meta sexenal de construir 1.8 millones de viviendas para trabajadores que ganan menos de dos salarios mínimos, además de créditos especiales, financiamiento para mejorar viviendas y préstamos mediante los organismos de vivienda.
Sheinbaum aseguró que este cambio representa una modificación en la orientación de las políticas públicas, pues, según dijo, “ya no se gobierna para unos cuantos”, sino que se busca colocar a la población como prioridad.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Vega, informó que en Tamaulipas se proyecta la construcción de 83 mil 183 viviendas durante el sexenio, de las cuales ya se han contratado 72 mil.
El director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, indicó que el Instituto tiene como meta construir 1.2 millones de viviendas durante el sexenio. El resto será desarrollado por el Fovissste y la Comisión Nacional de Vivienda. Añadió que ya fueron aprobados 455 conjuntos habitacionales en 31 estados, que representan 528 mil viviendas, equivalentes al 46 por ciento de la meta sexenal.
Con estas medidas, el gobierno federal busca modificar el modelo de acceso a la vivienda y priorizar a los sectores de menores ingresos mediante nuevos esquemas de financiamiento y construcción.






