Aseguran que el tratamiento de aguas mantiene contaminado al río Mololoaya que las plantas existentes no tienen capacidad para procesar todas las descargas de Tepic y que las lluvias sólo diluyen temporalmente los contaminantes
Por: Arcelia García Ortega
Tepic, Nayarit; martes 18 de agosto del 2026.— La contaminación del río Mololoa continúa siendo un problema sin resolver, debido principalmente a que la infraestructura destinada al tratamiento de aguas residuales en Tepic resulta insuficiente para procesar el volumen de descargas que genera la ciudad, señaló el especialista en Ciencias Ambientales, Mario Alberto Ortiz Jiménez.
El investigador explicó que no es posible afirmar que el afluente se encuentra saneado únicamente a partir de recorridos visuales, labores de limpieza en las márgenes o mediciones aisladas de la calidad del agua. Para determinar las condiciones reales del río, dijo, se necesitan análisis completos que incluyan diferentes parámetros físicos, químicos y biológicos.
Indicó que medir solamente el pH tampoco permite establecer si el agua se encuentra libre de contaminación, ya que se trata únicamente de uno de los elementos que deben considerarse dentro de un estudio integral.
Ortiz Jiménez recordó que el deterioro del Mololoa es un problema acumulado durante décadas y está relacionado con el crecimiento de Tepic desde sus orígenes junto al cauce, por lo que consideró incorrecto responsabilizar exclusivamente a una administración o pretender que su recuperación puede concretarse mediante acciones aisladas.
“No existe una constancia de operación, no hay un mantenimiento, no hay un saneamiento cabal, integral del río”, expresó.
Uno de los principales factores, detalló, es que las plantas de tratamiento instaladas actualmente no cuentan con la capacidad necesaria para recibir y procesar todas las aguas residuales de la capital. A ello se suma que existen asentamientos y colonias que todavía no están conectados a estos sistemas, por lo que algunas descargas terminan en el canal del Sabino o directamente en el río Mololoa.
La situación puede complicarse durante el temporal de lluvias, cuando aumenta considerablemente el volumen de agua que llega a la infraestructura de saneamiento y existe la posibilidad de que las plantas sean rebasadas o presenten desbordamientos.
El especialista aclaró que durante esta temporada el río puede ofrecer una apariencia distinta debido al incremento de su caudal, pero ello no significa que los contaminantes hayan desaparecido.
“Hay mucha agua y se diluye la contaminación”, explicó.
El problema vuelve a hacerse más evidente durante el estiaje, cuando disminuye el caudal y se incrementa la concentración de materia orgánica y otros contaminantes, generando nuevamente malos olores, turbidez y cambios visibles en la coloración del agua.
Para Ortiz Jiménez, la recuperación del Mololoa requiere que las plantas de tratamiento operen de manera permanente y cuenten con mantenimiento, filtros, equipo y reactivos suficientes. Señaló que de poco sirve invertir recursos en rehabilitar instalaciones si posteriormente no se garantiza su funcionamiento continuo.
También cuestionó que algunas acciones de limpieza sean presentadas como un saneamiento integral.
“No es cierto que recoger botes y basura a los lados de sus márgenes sea sanear el río”, enfatizó.
Explicó que un verdadero proceso de recuperación debe comenzar por evitar que las aguas residuales lleguen sin tratamiento al cauce, lo que implica ampliar la infraestructura, conectar las zonas que todavía carecen del servicio y garantizar el funcionamiento adecuado de las plantas existentes.
Finalmente, sostuvo que el rescate del río Mololoa debe asumirse como una responsabilidad permanente que involucre tanto a las autoridades como a la ciudadanía, pues consideró que únicamente mediante acciones integrales y sostenidas podrá atenderse un problema ambiental que ha acompañado durante años al crecimiento de Tepic.
El especialista en Ciencias Ambientales desmiente categóricamente las afirmaciones “bonitas y optimistas” que la alcaldesa de Tepic con licencia, Geraldine Ponce, ha venido repitiendo a los tepicenses con el único fin de tratar de ganar votos para conseguir su próximo hueso político, aunque se lleve entre las patas lo que verdaderamente le debería importar: la salud de los tepicenses, quienes durante años le han permitido mantener una vida de comodidades, lujos y excesos.






