Hacinamiento, falta de medicamentos y deficiencias médicas figuran entre las principales quejas en los penales de Nayarit.
Por: Mildra Benitez Robledo
Tepic, Nayarit; miércoles 19 de agosto del 2026.- El hacinamiento, la falta de atención médica oportuna y medicamentos, así como dificultades para acceder a las visitas familiares se encuentran entre las principales problemáticas relacionadas con posibles violaciones a los derechos humanos que han sido detectadas en los centros penitenciarios de Nayarit.
El presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos para el Estado de Nayarit (CDDH), Carlos Alberto Prieto, señaló que el Cereso Venustiano Carranza es el centro que genera mayor preocupación, debido a que su población ya supera las 3 mil personas privadas de la libertad, cuando originalmente fue construido para albergar a alrededor de 800. Explicó que el incremento en las detenciones ha provocado un problema de sobrepoblación que dificulta garantizar condiciones adecuadas de reclusión.
El ombudsman, comentó que realizan supervisiones mensuales en los centros penitenciarios y también acude cuando las autoridades solicitan su acompañamiento, además, el organismo revisa periódicamente los buzones instalados en los penales, para conocer las quejas y solicitudes de las personas privadas de la libertad.
Una de las inconformidades más recurrentes corresponde a problemas de salud, principalmente cuando la atención médica no se proporciona oportunamente o existe falta de medicamentos, sin embargo, en muchos de los casos, una vez que la Comisión inicia la investigación y solicita información a las autoridades penitenciarias, se reporta que la situación es atendida.
Respecto al problema de sobrepoblación, indicó que se tiene conocimiento de que está por habilitarse un espacio dentro del Cereso Venustiano Carranza para reubicar a un número importante de personas privadas de la libertad, además de que se están impulsando criterios de oportunidad y otros beneficios previstos en la legislación para quienes puedan continuar sus procesos en libertad.
El presidente de la CDDH, comentó que también se mantiene vigilancia, para prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la integridad de las personas internas, debido a que dentro de los centros penitenciarios pueden surgir liderazgos y dinámicas entre grupos, por ello, consideró necesario mantener supervisión constante y realizar operativos sorpresivos que permitan detectar sustancias, armas u objetos que puedan utilizarse para causar daño.
En el caso del Centro de Reinserción Social Femenil La Esperanza, indicó que no se presenta el mismo nivel de hacinamiento que en el Venustiano Carranza, aunque también existen quejas relacionadas con el acceso a visitas familiares y otras dificultades derivadas de las condiciones de reclusión. La CDDH, ante ello, prometió que continuará con las supervisiones y el diálogo permanente con las autoridades penitenciarias para atender estas problemáticas.






