Una coalición integrada por ocho asociaciones de educadores y sindicatos presentó una demanda contra la Administración del presidente Donald Trump para impedir la entrada en vigor de una nueva norma que endurece las condiciones de permanencia en Estados Unidos para estudiantes extranjeros, participantes de programas de intercambio y periodistas.

La demanda fue presentada ante un tribunal federal de Massachusetts y busca frenar la aplicación de las nuevas restricciones para los titulares de visas F, correspondientes a estudiantes universitarios; J, para participantes de programas de intercambio; e I, destinadas a representantes de medios de comunicación extranjeros.

De acuerdo con la nueva regulación, que está prevista para entrar en vigor el próximo mes, los estudiantes y participantes de intercambio con visas F y J tendrán un límite de permanencia de cuatro años por cada periodo de admisión. En el caso de los periodistas con visa I, la estadía estará limitada a un máximo de 240 días, aunque podrán solicitar prórrogas. Para periodistas con pasaporte de China, el límite será de 90 días.

Las organizaciones demandantes argumentan que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) violó la Ley de Procedimiento Administrativo al no evaluar adecuadamente los costos y beneficios de la medida, no responder de manera suficiente a los comentarios recibidos durante el proceso de consulta y no considerar alternativas menos restrictivas.

La coalición también sostiene que el DHS excedió sus facultades legales y que no ofreció un periodo adecuado para que la ciudadanía pudiera presentar observaciones sobre la propuesta.

Fanta Aw, directora ejecutiva de la Asociación de Educadores Internacionales (NAFSA), organización que encabeza la demanda, advirtió que la nueva norma podría afectar seriamente las aportaciones de los estudiantes internacionales a las universidades, la economía y la seguridad nacional de Estados Unidos.

Por su parte, Jon Schleuss, presidente de The NewsGuild-CWA, uno de los principales sindicatos de trabajadores de medios de comunicación del país, señaló que las restricciones para periodistas extranjeros representan otro intento de la Administración Trump por limitar la labor de la prensa.

Schleuss vinculó estas medidas con otras acciones recientes de la administración contra medios internacionales, entre ellas el desmantelamiento de Voice of America y Radio Free Asia.

La disputa ahora quedará en manos del tribunal federal de Massachusetts, que deberá determinar si la nueva regulación puede entrar en vigor el próximo mes o si su implementación será suspendida mientras se resuelve la demanda.