Un grupo de exfutbolistas y campeones del mundo exigió cambios en la cúpula de la FIFA y pidió una mayor participación de jugadores y aficionados en las decisiones que rigen al futbol internacional.

La iniciativa es encabezada por el exdefensa del Manchester United, Mikael Silvestre, quien preside un panel antirracismo dentro de la FIFA. A través de un comunicado publicado en X y firmado también por figuras como la internacional inglesa Lucy Bronze y el campeón mundial francés Emmanuel Petit, los exjugadores señalaron que “el cambio es necesario” ante lo que consideran un alejamiento de los valores fundamentales del deporte.

Los firmantes cuestionaron directamente la gestión del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al considerar que algunas decisiones importantes se han tomado sin consultar a futbolistas ni aficionados. Por ello, hicieron un llamado a los profesionales del futbol, tanto activos como retirados, a participar de manera más directa en la conducción de la industria.

Esta postura coincide con la del sindicato mundial de futbolistas profesionales, FIFPro. Su representante, el argentino Sergio Marchi, incluso ha planteado la posibilidad de que un integrante del gremio pueda competir por la presidencia de la FIFA. Según Marchi, ningún dirigente debería actuar como si fuera “el dueño del futbol” y los jugadores deben tener una participación real en la toma de decisiones.

Sin embargo, la oposición a Infantino no es unánime. El presidente de la Federación Camerunesa de Futbol y exestrella del Barcelona y el Inter de Milán, Samuel Eto’o, defendió al dirigente suizo-italiano y aseguró que no considera que haya cometido errores. También atribuyó las críticas al próximo proceso electoral de la FIFA.

Infantino mantiene su intención de buscar la reelección en el Congreso de la FIFA previsto para el 18 de marzo de 2027 en Rabat, Marruecos. Mientras tanto, algunos sectores de oposición han comenzado a considerar al presidente de la Concacaf, Víctor Montagliani, como un posible contendiente.

La división también se refleja entre las asociaciones nacionales. Gibraltar se sumó recientemente a países como Inglaterra, Irlanda, Gales, Israel, Suecia y Nueva Zelanda, que han expresado su rechazo a la gestión de Infantino.

Uno de los principales puntos de conflicto es la propuesta de privatizar el Mundial, iniciativa que ha encontrado respaldo en sectores del futbol africano, pero que ha generado una fuerte oposición dentro de la UEFA.

Con la elección presidencial de 2027 cada vez más cerca, la disputa por el rumbo de la FIFA promete intensificarse, mientras exjugadores, sindicatos y federaciones reclaman mayor participación y transparencia en las decisiones que afectan al futbol mundial