La exsecretaria particular del extinto presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, rompió el silencio ante la Fiscalía de Michoacán y dio un testimonio que hace tambalear la investigación del asesinato más sonado del estado. Yesenia Méndez no solo señaló a Samuel García —hoy preso— como el informante que entregó la agenda de Manzo al Cártel Jalisco Nueva Generación, sino que expuso su estrecha relación con la actual alcaldesa, Grecia Quiroz, viuda del funcionario asesinado.
Por: Agencias
Uruapan, Michoacàn; jueves, 27 de agosto del 2026.- La filtración criminal: Según Méndez, García filtró la agenda personal y de trabajo de Carlos Manzo al CJNG, a través del “Licenciado”, a quien señala como autor intelectual del homicidio. En el Ayuntamiento, afirma, era vox populi que Manzo era adicto a las drogas, y esa vulnerabilidad fue usada en su contra.
El nexo con Grecia Quiroz: Lo más explosivo es que Samuel García no era un empleado cualquiera. Méndez declaró que García es “muy, muy cercano” a la esposa de Manzo, Grecia Quiroz, quien hoy ocupa la presidencia municipal.
García no es michoacano. Llegó a Uruapan recomendado por el diputado federal priísta Ildefonso Guajardo. Fue recibido personalmente por Grecia Quiroz, quien lo instaló en un hotel y gestionó su contratación en el Ayuntamiento con un sueldo de 35 mil pesos mensuales. Trabajó bajo las órdenes de Yesenia Méndez, pero fue despedido por su adicción a las drogas y por incumplir sus funciones.
Tras el magnicidio de Carlos Manzo, y ya con Grecia Quiroz como alcaldesa, Samuel García fue reincorporado al gobierno municipal, pero con un salario que casi se duplicó: 72 mil pesos mensuales. Este movimiento, según la declaración, despertó todas las sospechas dentro del propio Ayuntamiento.
Las declaraciones de Méndez lograron que la Fiscalía de Michoacán cite a declarar en calidad de testigo a Grecia Quiroz, para que explique su relación con Samuel García y los motivos de su reincorporación con un suelvo privilegiado, en medio de una investigación por homicidio doloso y posible vínculo con el crimen organizado.
Lo que era un crimen de alto perfil ahora se convierte en un escándalo de complicidades políticas, nexos con el narco y un presunto encubrimiento desde el propio palacio municipal. La pregunta que queda en el aire es: ¿hasta dónde sabía Grecia Quiroz de los vínculos de su protegido con el CJNG? La Fiscalía tiene la palabra, y la ciudadanía, los ojos puestos en Uruapan.






