Dos exempleadas de Julio Iglesias, identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura, presentaron una nueva querella contra el cantante por presuntos casos de acoso, agresión sexual y condiciones laborales abusivas.
Las mujeres, una antigua empleada del hogar y una fisioterapeuta, habían acudido en 2021 ante la Fiscalía para denunciar hechos que, según su testimonio, ocurrieron en propiedades del artista en República Dominicana y Bahamas. Sin embargo, la denuncia fue archivada al considerar que los tribunales españoles no tenían competencia para investigar los hechos debido a la falta de un vínculo relevante con España.
Ahora, con el respaldo de la organización Women’s Link, las exempleadas buscan que la justicia vuelva a analizar sus testimonios. La ONG sostiene que los hechos podrían constituir delitos de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y vulneraciones de los derechos laborales.
Según el relato de una de las denunciantes, ambas habrían sido sometidas a situaciones de acoso y agresiones sexuales continuas, además de condiciones laborales que califican como forzadas y degradantes. También afirmó que estaban obligadas a realizarse revisiones ginecológicas, pruebas de embarazo y exámenes para detectar enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH.

Jovana Ríos, directora ejecutiva de Women’s Link, y Estefanny Molina, directora adjunta y de estrategias globales de la organización, expresaron su expectativa de que la nueva querella sea admitida y se lleve a cabo una investigación.
La organización señaló que el archivo de la primera denuncia no significa que los hechos hayan sido juzgados ni que exista una resolución judicial definitiva sobre las acusaciones. Por ello, considera que la gravedad de los señalamientos justifica una investigación por parte de las autoridades.
Women’s Link también destacó que el caso pone de manifiesto la situación de vulnerabilidad que pueden enfrentar trabajadoras del hogar en distintos países de América Latina, el Caribe y Europa, un sector que, según la organización, está marcado por la precariedad laboral y relaciones de poder que pueden favorecer situaciones de violencia y explotación.
Desde que las acusaciones se hicieron públicas, Julio Iglesias ha negado su veracidad. Sus abogados también han rechazado los señalamientos y han asegurado que el cantante fue objeto de un “linchamiento público”.
La nueva querella abre nuevamente el debate sobre las acusaciones y sobre la posibilidad de que las autoridades competentes investiguen los hechos denunciados.






