El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar tensión en la relación comercial con México al asegurar que su país podría prescindir del comercio con su vecino del sur, al considerar que México tiene poco que ofrecer a Estados Unidos.

Desde el Despacho Oval, Trump afirmó que México únicamente exporta productos como “tamales picantes y tomates”, además de “un par de cosas”, y sostuvo que Estados Unidos no perdería económicamente si dejara de comerciar con el país.

“Si dejara de comerciar con ellos, no perderíamos nada. Bastaría con una sola firma”, declaró el mandatario estadounidense, quien también aseguró que Estados Unidos registra un déficit comercial con México de alrededor de 195 mil millones de dólares al año.

Pese a sus declaraciones, Trump descartó por ahora romper los vínculos comerciales con México y destacó la relación que mantiene con la presidenta Claudia Sheinbaum. El mandatario estadounidense señaló que existe respeto y buena comunicación entre ambos gobiernos, por lo que no desea tomar una decisión que afecte la relación bilateral.

“No quiero hacer eso porque nos llevamos muy bien con la presidenta. Nos cae bien la presidenta y la respetamos mucho”, expresó.

Las declaraciones ocurren en un contexto de tensión por el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya continuidad y posible extensión hasta 2042 se encuentran entre los temas de discusión comercial de los tres países.

También arremete contra Canadá

Trump también se refirió a la relación comercial con Canadá, señalando que Estados Unidos podría ahorrar entre 60 mil y 90 mil millones de dólares al año si dejara de comerciar con ese país.

“Si no quisiéramos comerciar con México, si no quisiéramos comerciar con Canadá, ahorraríamos de 60 mil a 90 mil millones de dólares al año con solo no comerciar con Canadá. Ahora, Canadá estaría en un gran problema”, afirmó.

Las declaraciones de Trump mantienen la incertidumbre sobre el futuro de la relación comercial de América del Norte, mientras México y Estados Unidos buscan mantener el diálogo en medio de las presiones y diferencias en torno al T-MEC.