La embarcación fue interceptada a principios de septiembre en el mar Caribe y posteriormente escoltada hasta un puerto de México, donde autoridades detectaron grandes cantidades de combustible.

La Guardia Costera de Estados Unidos informó que interceptó a principios de septiembre un buque que presuntamente transportaba combustible con destino a Cuba, en medio del incremento de las tensiones entre Washington y La Habana.

De acuerdo con un comunicado de la institución, un equipo táctico abordó el buque Grace en el mar Caribe cuando se dirigía hacia Cuba. Las autoridades estadounidenses señalaron que la embarcación utilizaba tácticas asociadas con la denominada “flota fantasma”.

Tras la intervención, el buque fue escoltado hasta el puerto de Progreso, en el estado mexicano de Yucatán, donde autoridades navales de México confirmaron la presencia de grandes cantidades de combustible en los tanques de lastre de la embarcación.

La Guardia Costera estadounidense también indicó que el barco transportaba varios contenedores que, según las autoridades, podrían contener combustible ilícito.

El caso no sería aislado. Estados Unidos informó que durante el verano boreal también abordó y detuvo al Jaira Provider, otra embarcación que, según Washington, transportaba combustible con destino a Cuba.

Las intercepciones ocurren en un contexto de renovadas tensiones entre Estados Unidos y Cuba desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. La administración estadounidense ha endurecido su postura hacia el gobierno cubano y mantiene fuertes restricciones sobre el suministro de combustible a la isla.

Washington sostiene que Cuba representa una amenaza para la seguridad estadounidense, mientras que las autoridades cubanas han denunciado las medidas de Estados Unidos como parte de la presión económica ejercida contra la isla.

La situación energética cubana se ha agravado en los últimos meses, con dificultades para garantizar el suministro de combustible y electricidad, en un contexto de profunda crisis económica.