Siete hombres detenidos durante la manifestación del domingo contra la contaminación del agua en Guadalajara fueron trasladados la mañana de este martes al complejo de Puente Grande, donde quedaron a disposición de un juez para el desarrollo de las audiencias correspondientes.
La protesta se realizó a las afueras de Casa Jalisco y derivó en enfrentamientos entre manifestantes y elementos de seguridad pública. De acuerdo con familiares y colectivos, inicialmente fueron detenidas 39 personas, entre ellas estudiantes de la Universidad de Guadalajara y del ITESO, así como un repartidor de comida por aplicación.
Tras darse a conocer el traslado, el Gobierno de Jalisco aclaró mediante un comunicado que los siete hombres no fueron ingresados al penal, sino al área de juzgados, por lo que su situación jurídica será determinada por un juez de control. También precisó que el procedimiento no implica una sentencia ni que su permanencia en prisión sea definitiva.
Según la información oficial, seis de los detenidos enfrentan acusaciones por lesiones dolosas agravadas contra personas que desempeñan funciones de seguridad pública, mientras que al séptimo se le imputa el delito de desobediencia o resistencia de particulares.
Por su parte, el gobernador Pablo Lemus afirmó que alrededor de 400 personas habrían acudido a la manifestación con la intención de confrontar a los policías. Sin embargo, videos difundidos en redes sociales muestran, según la información proporcionada, presuntas agresiones de elementos estatales y el despojo de una motocicleta y productos a uno de los detenidos que trabaja como repartidor.
El caso ha generado cuestionamientos de familiares y colectivos, quienes señalaron presuntas irregularidades en el procedimiento de detención y en la falta de información sobre el paradero de las personas retenidas.
Los siete detenidos permanecerán sujetos a lo que determine la autoridad judicial, que deberá resolver si son vinculados a proceso y qué medidas cautelares se aplicarán en cada caso.






