Nicolás Gutiérrez Pinedo, dirigente de los comerciantes, señaló que el sector acumula un año de desaceleración económica y espera recuperarse durante las próximas temporadas.
Por: Arcelia García Ortega
Tepic, Nayarit; sàbado, 17 de octubre del 2026.- La falta de circulante y el debilitamiento de la economía han provocado una caída de entre 15 y 20 por ciento en las ventas de la Central de Abastos de Tepic, situación que afecta a los comerciantes desde hace aproximadamente un año, informó Nicolás Gutiérrez Pinedo, presidente de la Unión de Comerciantes de este centro de distribución.
El dirigente explicó que, aunque los consumidores continúan acudiendo a realizar sus compras, ahora adquieren menores cantidades debido a las condiciones económicas que enfrentan las familias, lo que ha reducido el movimiento comercial.
“Quien antes consumía dos, consume uno; y quien antes consumía uno, consume medio”, expresó al describir la disminución en el volumen de compra de los clientes.
Gutiérrez Pinedo señaló que esta situación ha representado un reto para los comerciantes, quienes deben mantener sus negocios en funcionamiento en medio de una menor demanda. La desaceleración, indicó, no es reciente, sino que se ha prolongado durante los últimos 12 meses, sin que hasta ahora se observe una recuperación sostenida.
Pese a este panorama, manifestó confianza en que las próximas temporadas de mayor consumo ayuden a mejorar las ventas, particularmente durante el Día de Muertos y las fiestas decembrinas, fechas en las que aumenta la demanda de productos para preparar alimentos y elaborar ofrendas.
Entre los productos que suelen registrar mayor movimiento en estas celebraciones se encuentran las guayabas, cañas, manzanas y diversas frutas y legumbres utilizadas por las familias para sus preparativos.
El presidente de la Unión de Comerciantes consideró que estas fechas representan una oportunidad para reactivar la actividad económica de la Central de Abastos y recuperar parte de las ventas perdidas durante el año.
Mientras tanto, los comerciantes se mantienen a la expectativa del comportamiento del consumo y de las condiciones económicas de los próximos meses, con la esperanza de que una mayor circulación de dinero entre las familias se refleje en un incremento de las compras y permita fortalecer sus negocios.






