La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la antigua mansión de Alfonso “El Negro” Durazo, quien fue jefe de la policía durante el gobierno de José López Portillo, será transformada en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y una preparatoria pública en la alcaldía Tlalpan.
Durante su conferencia, la mandataria señaló que el inmueble, considerado en su momento un símbolo de corrupción y privilegios, ahora será destinado a la educación y al beneficio de los habitantes de los pueblos de la zona. Para su adecuación se contempla una inversión de 150 millones de pesos.
La rectora de la Universidad Rosario Castellanos, Alma Herrera, informó que se prevé que el plantel comience operaciones en 2027. Hasta el momento, se han registrado 3 mil 67 aspirantes para las cinco carreras que se impartirán: Psicología, Derecho y Criminología, Administración, Turismo y Economía.
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, indicó que la preparatoria contará con al menos 20 aulas. Asimismo, anunció que en noviembre se lanzará la licitación para realizar las adecuaciones necesarias, con el objetivo de que el bachillerato esté listo para el próximo ciclo escolar.

La alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio, destacó que esta será la primera sede de la Universidad Rosario Castellanos en San Andrés Totoltepec, lo que permitirá ampliar las oportunidades educativas para los habitantes de los pueblos aledaños.
Sheinbaum también resaltó el impulso a la educación pública superior mediante la creación de universidades Benito Juárez y Rosario Castellanos. Señaló que las primeras cuentan con 230 sedes y que, en la Ciudad de México, se trabaja en la construcción de diez nuevos planteles en municipios conurbados del oriente, donde existe una alta demanda educativa.
Con este proyecto, el antiguo inmueble dejará atrás su pasado ligado a los privilegios para convertirse en un espacio dedicado a la formación académica y al acceso a la educación pública.






