El presidente brasileño revirtió la ventaja obtenida por Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. La mayor participación electoral y el respaldo de votantes de candidatos eliminados fueron factores clave en el resultado.

Por: Agencias

Brasil, Brasilia; martes, 27 de octubre del 2026.-  Luiz Inácio Lula da Silva logró revertir el resultado de la primera vuelta electoral y obtener la victoria en la segunda, en una contienda marcada por el aumento de la participación ciudadana y el cambio en las preferencias de una parte del electorado, de acuerdo con los datos presentados en el análisis de los comicios.

Tras quedar 2.2 millones de votos por detrás de Flávio Bolsonaro en la primera ronda, Lula consiguió una ventaja de aproximadamente 4.4 millones de sufragios en la segunda, según las cifras citadas en el reporte. El resultado representó un cambio significativo en la tendencia electoral y estuvo relacionado con la movilización de votantes que no acudieron inicialmente a las urnas, así como con el respaldo de quienes habían apoyado a candidatos eliminados.

Aumenta la participación electoral

Uno de los factores relevantes fue el incremento en la asistencia a las urnas. Durante la segunda vuelta participó aproximadamente el 80.8 por ciento del electorado, mientras que el 19.2 por ciento restante, equivalente a unos 30.5 millones de personas, no emitió su voto.

En comparación con la primera ronda, alrededor de tres millones de ciudadanos adicionales acudieron a votar. Entre las razones señaladas para explicar la ausencia en la primera jornada electoral figuraron los viajes, problemas de salud, la pérdida de interés en el proceso y las obligaciones laborales.

De acuerdo con los datos atribuidos a la encuestadora Datafolha, el 19 por ciento de los ausentes se encontraba de viaje o fuera de su ciudad; el 18 por ciento reportó estar enfermo; el 13 por ciento dijo haber perdido el interés en las elecciones, y el 9 por ciento señaló motivos laborales.

Minas Gerais, estado clave en la contienda

El comportamiento electoral de Minas Gerais volvió a colocarse en el centro del análisis político brasileño. Con aproximadamente 16.4 millones de electores, este estado es el segundo con mayor peso electoral del país, después de São Paulo.

En la primera vuelta, Lula obtuvo 5.19 millones de votos en Minas Gerais, mientras que en la segunda elevó su cifra a 6.35 millones. Flávio Bolsonaro, por su parte, alcanzó cerca de 6.24 millones de sufragios en la entidad.

Estos resultados reflejaron el cambio en la distribución del voto entre ambas jornadas electorales. El investigador Víktor Jeifets, jefe del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Estatal de San Petersburgo, señaló que la composición social y económica de Minas Gerais guarda semejanzas con la del conjunto de Brasil, por lo que su comportamiento electoral suele considerarse un indicador relevante de las tendencias nacionales.

Desde el restablecimiento de las elecciones presidenciales directas en 1989, Minas Gerais ha sido considerado un estado decisivo en las contiendas presidenciales brasileñas.

Los errores de campaña, bajo análisis

Otro elemento señalado en el análisis fue la estrategia adoptada por Flávio Bolsonaro entre ambas vueltas. Según información publicada por el medio Metrópoles, con base en fuentes cercanas al candidato, el senador habría mantenido negociaciones privadas sobre la distribución de ministerios y realizado compromisos con empresarios antes de asegurar la victoria electoral.

Estas versiones apuntan a que parte de su entorno consideraba anticipadamente un triunfo, mientras Lula intensificaba sus movilizaciones públicas y su presencia en redes sociales.

Jeifets explicó que ambos candidatos incrementaron sus apoyos entre la primera y la segunda vuelta, aunque el crecimiento de Lula fue considerablemente mayor. De acuerdo con las cifras citadas, Bolsonaro sumó alrededor de 3.7 millones de votos adicionales, frente a los aproximadamente 10.3 millones que incorporó Lula.

Bolsonaro anuncia que impugnará los resultados

Tras conocerse el resultado, Flávio Bolsonaro no reconoció la derrota y anunció que solicitaría la anulación de los comicios. Entre sus argumentos mencionó la decisión del Tribunal Supremo de prolongar la jornada de votación durante dos horas.

La controversia abre un nuevo capítulo en el escenario político brasileño, en medio de las diferencias entre los sectores que respaldan a ambos candidatos.

La segunda vuelta evidenció la importancia de la movilización electoral, la participación de quienes se abstuvieron inicialmente y la capacidad de los candidatos para atraer nuevos apoyos. Asimismo, el resultado de Minas Gerais volvió a destacar el peso de esta entidad en la dinámica de las elecciones presidenciales de Brasil.