El uso inadecuado de los teléfonos ha generado problemas en los planteles, particularmente en secundarias
Por: Mildra Benítez Robledo
Tepic, Nayarit; sàbado, 31 de octubre del 2026.- La mayoría de los padres de familia se resiste a que sus hijos dejen de utilizar teléfonos celulares dentro de los planteles educativos, principalmente porque consideran que los dispositivos son necesarios para comunicarse con ellos ante cualquier emergencia.
Así lo señaló el presidente de la Federación de Padres de Familia, Leopoldo López, quién reconoció que existe poca disposición de los padres para aceptar las medidas que buscan restringir el uso de estos aparatos durante las clases, por lo que consideró necesario reforzar la socialización de la disposición y explicar a los padres los beneficios que puede tener para el aprendizaje de los estudiantes.
Uno de los principales argumentos de los padres para oponerse a la restricción es que sus hijos necesitan llevar un teléfono para mantenerse comunicados con ellos, sin embargo, consideró que anteriormente las familias podían resolver estas situaciones sin depender de estos dispositivos, por lo que llamó a reflexionar sobre su uso dentro de los planteles educativos.
Algunas secundarias de Nayarit, aclaró que ya aplican medidas para limitar el uso de celulares, con el respaldo de sus directivos. Entre ellas mencionó la Secundaria General número 2 y otros planteles, donde se han implementado mecanismos para resguardar los aparatos durante las clases, no obstante, aclaró que esta práctica todavía no se generaliza en todas las escuelas.
El dirigente, también señaló que el uso inadecuado de los teléfonos ha generado problemas en los planteles, particularmente en secundarias, donde algunos estudiantes los utilizan para tomar fotografías o realizar actividades ajenas al aprendizaje.
Razón por la cual, consideró que, aunque los dispositivos pueden ser herramientas útiles para investigar y desarrollar trabajos escolares, es necesario establecer límites para evitar que interfieran con las actividades académicas.
Por último, insistió en que las autoridades educativas deben dialogar con las familias para generar mayor conciencia y lograr su participación en la aplicación de las medidas, puesto que el objetivo no debe ser confrontar a los padres, sino explicarles por qué es importante regular el uso de los celulares y conseguir que colaboren para mejorar la atención y el aprovechamiento escolar de sus hijos.







