La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, señaló la existencia de una presunta red de corrupción relacionada con proveedores de material electoral, cuyos antecedentes se remontarían al gobierno de Carlos Salinas de Gortari y que, de acuerdo con la investigación presentada por su administración, se fortaleció durante la gestión de Lorenzo Córdova al frente del Instituto Nacional Electoral (INE).

Durante su conferencia matutina de este jueves 5 de noviembre, la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, presentó los resultados de una investigación basada en información pública del Gobierno federal y registros históricos de CompraNet, en la que expuso los antecedentes de los hermanos Hernández Casillas y las empresas vinculadas con ellos.

Según la funcionaria, los hermanos trabajaron en el Registro Nacional de Población (Renapo) y en el entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), durante la administración de Salinas de Gortari, bajo la dirección de Juan Carlos Padilla, quien actualmente forma parte del partido Somos.

Posteriormente, ambos incursionaron en el sector empresarial y comenzaron a obtener contratos para suministrar material electoral a diferentes organismos del país.

Contratos por más de 2 mil millones de pesos

De acuerdo con la información presentada por Buenrostro, entre 2014 y 2023, periodo en el que Lorenzo Córdova encabezó el INE, las empresas relacionadas con los hermanos Hernández Casillas obtuvieron contratos por 2 mil 94 millones de pesos en organismos electorales locales.

La investigación también identificó adjudicaciones por aproximadamente 646 millones de pesos entre 2024 y 2025, durante la gestión de Guadalupe Taddei como consejera presidenta del INE.

Las autoridades señalaron que algunas de estas empresas presuntamente habrían simulado competencia en los procesos de licitación, mediante la participación de compañías relacionadas entre sí para favorecer determinadas adjudicaciones.

Ante estos señalamientos, Sheinbaum sostuvo que las presuntas irregularidades no comenzaron con la actual administración del organismo electoral, sino que tienen antecedentes de varias décadas.

“Ellos construyeron esta mafia electoral, que se reproduce entre ellos”, afirmó la mandataria.

Asimismo, aclaró que no se trata de defender a Guadalupe Taddei y que cualquier funcionario que haya cometido alguna ilegalidad deberá enfrentar las consecuencias correspondientes.

Piden investigar contratos y transparentar compras electorales

La presidenta insistió en que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) debe revisar las contrataciones y determinar si existieron irregularidades, así como deslindar responsabilidades entre empresarios y funcionarios involucrados.

También destacó la importancia de transparentar la adquisición de papelería y materiales utilizados en los procesos electorales, para evitar que se repitan posibles prácticas de colusión entre proveedores.

Por otra parte, Sheinbaum adelantó que la próxima semana presentará un decreto en el Diario Oficial de la Federación para modificar la integración del Consejo de Administración de Talleres Gráficos de México, institución encargada de producir las boletas electorales.

La propuesta contempla incorporar a más dependencias federales e instituciones académicas, con el propósito de fortalecer la supervisión y participación institucional en la producción de materiales electorales.

Las investigaciones continúan y corresponderá a las autoridades fiscalizadoras y ministeriales determinar si existieron delitos, responsabilidades administrativas o afectaciones a los recursos públicos.