Un momento de alegría se convirtió en tragedia el pasado fin de semana durante un festival escolar en la escuela primaria Laerskool Protearif, cuando un castillo inflable fue levantado por una fuerte ráfaga de viento mientras había niños en su interior.

El accidente ocurrió durante el festival Protea Fees, celebrado en las instalaciones del colegio. Todo transcurría con normalidad hasta que, de forma repentina, el inflable fue elevado a más de 12 metros de altura —el equivalente a un edificio de dos pisos— ante la mirada atónita de los asistentes.

Dos menores resultaron gravemente heridos

Un video difundido en redes sociales captó el dramático momento en que el castillo inflable se eleva rápidamente, girando en el aire, mientras los niños intentan aferrarse al interior. En medio de gritos desesperados, se ve cómo dos menores caen desde gran altura. Padres y adultos corrieron hacia el área, intentando formar un colchón humano para amortiguar la caída.

A pesar de sus esfuerzos, uno de los niños sufrió una fractura de cráneo y el otro una fractura en el brazo. Ambos fueron trasladados de inmediato al hospital, donde recibieron atención médica y, posteriormente, fueron dados de alta. Actualmente están recibiendo apoyo psicológico para superar el trauma.

Posible negligencia en la instalación

De acuerdo con expertos en seguridad de inflables, este tipo de estructuras deben estar firmemente ancladas al suelo para evitar accidentes. Melissa Vere Russel, representante de la empresa ABC Jumping Castles, advirtió que los castillos inflables pueden comportarse como paracaídas si no están asegurados adecuadamente, siendo vulnerables a ráfagas de viento.

Testigos del incidente afirmaron que el inflable no parecía estar anclado al suelo, lo que habría permitido que el viento lo levantara con facilidad, provocando el lamentable suceso.

Apoyo psicológico y medidas preventivas

La escuela ha implementado un plan de contención emocional para los niños afectados y sus compañeros que presenciaron la escena. Asimismo, se espera que las autoridades locales investiguen el incidente y evalúen posibles responsabilidades por parte de los organizadores y proveedores del inflable.

Este trágico episodio reabre el debate sobre las medidas de seguridad en eventos infantiles y la regulación del uso de estructuras inflables, cuya popularidad sigue creciendo, pero que pueden representar un alto riesgo si no se instalan correctamente.