. A pocas horas de cumplirse 11 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, un grupo de manifestantes, conformado por padres de los desaparecidos y estudiantes, realizó un mitin frente al cuartel militar de Iguala, el cual culminó con un ataque a las instalaciones.

Los manifestantes, que arribaron en 28 autobuses de pasajeros que mantienen retenidos, exigieron la entrega de 800 folios que, según denuncian, están en poder de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y que consideran fundamentales para esclarecer los hechos ocurridos en septiembre de 2014.

Tras el mitin, los jóvenes lanzaron petardos contra el cuartel militar y prendieron fuego a una camioneta en la entrada del recinto. A diferencia del enfrentamiento registrado un día antes en Chilpancingo, esta vez los elementos del Ejército no respondieron con gases lacrimógenos ni repelieron la agresión.

El ataque ocurre en un contexto de creciente tensión y exigencia de justicia, cuando se cumple más de una década sin que se conozca el paradero de los 43 estudiantes desaparecidos y con constantes señalamientos hacia las Fuerzas Armadas por su posible involucramiento u omisión en los hechos.