La Organización Mundial de la Salud (OMS) respondió hoy a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que el consumo de paracetamol durante el embarazo podría estar relacionado con el desarrollo de autismo en los hijos.

En conferencia de prensa, el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic, aclaró que no existen evidencias científicas sólidas que respalden una relación directa entre el uso de paracetamol (también conocido como acetaminofén o Tylenol en EE.UU.) durante el embarazo y el autismo. Aunque algunos estudios observacionales han sugerido una posible asociación, la evidencia es inconsistente y no concluyente.

“Si el vínculo fuera fuerte, probablemente se habría observado de manera consistente en múltiples estudios”, subrayó Jasarevic.

La OMS recordó que, como con cualquier medicamento, el paracetamol debe usarse con precaución durante el embarazo, especialmente en los primeros meses, y siempre bajo supervisión médica.

¿Tylenol y Paracetamol Son Lo Mismo?

Tras las declaraciones de Trump, surgió la duda sobre si Tylenol y paracetamol son el mismo fármaco. En efecto, Tylenol es la marca comercial del paracetamol en Estados Unidos. Este medicamento es ampliamente utilizado como analgésico y antipirético no opioide para tratar el dolor leve a moderado y la fiebre.

La EMA Reitera la Seguridad del Paracetamol en el Embarazo

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) también se pronunció al respecto, asegurando que el uso de paracetamol en mujeres embarazadas sigue siendo seguro dentro de la Unión Europea. El director médico de la EMA, Steffen Thirstrup, enfatizó que no existen pruebas de que el consumo de este fármaco esté asociado con malformaciones fetales ni con un aumento del riesgo de autismo.

El paracetamol sigue siendo una opción importante para tratar el dolor o la fiebre en mujeres embarazadas cuando existe una necesidad clínica”, afirmó Thirstrup

Vacunación Infantil: Otra Controversia de Trump

En la misma línea, Trump también sugirió modificar los calendarios de vacunación infantil, proponiendo espaciar las dosis en más etapas en lugar de aplicar varias vacunas al mismo tiempo.

La OMS rechazó tajantemente esta propuesta, recordando que su calendario de vacunación infantil se basa en estudios científicos rigurosos y ha contribuido a salvar al menos 154 millones de vidas en los últimos 50 años.

Modificar estos esquemas sin respaldo científico puede aumentar el riesgo de infecciones, no solo para el niño, sino para toda la comunidad, especialmente para bebés que aún no pueden ser vacunados y personas inmunocomprometidas.