En la conferencia mañanera de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fue presentada Coatlicue, la supercomputadora que se convertirá en la más poderosa de América Latina y que formará parte del Plan México. El anuncio estuvo a cargo de José Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), quien destacó que este desarrollo representa un salto tecnológico para el país.

El nombre Coatlicue, que en náhuatl significa “la que tiene su falda de serpientes”, rinde homenaje a la diosa madre de la tierra en la mitología mexica. Según Peña Merino, esta nueva infraestructura impulsará áreas estratégicas como inteligencia artificial, simulación avanzada, análisis predictivo y manejo de grandes bases de datos, consideradas esenciales para la competitividad global en la próxima década.

El funcionario explicó que la ubicación final del supercomputador será definida en enero de 2026 por un comité especializado, debido a los altos requerimientos de agua y energía para su operación segura y estable. Detalló además que Coatlicue contará con una inversión destinada a integrar aproximadamente 15 mil GPU distribuidas en 200 gabinetes, equivalentes a más de 400 mil computadoras trabajando simultáneamente.

Con una capacidad proyectada de 314 petaflops, Coatlicue podrá realizar 314 mil billones de operaciones por segundo, superando por siete veces el rendimiento de la supercomputadora más potente del continente, actualmente ubicada en Brasil. “Será una infraestructura pública, soberana y operada por talento mexicano, posicionando a México como referente regional en tecnología, ciencia y transformación digital”, afirmó Peña Merino.

Finalmente, el titular de la ATDT señaló que este proyecto se integra al Plan México, una estrategia del actual gobierno orientada a fortalecer la innovación y la economía digital del país.