Cuatro elementos de la Guardia Civil Estatal (GCE) de San Luis Potosí fueron vinculados a proceso por su presunta participación en el traslado y abandono de siete cadáveres en un paraje del municipio de Villa de Cos, Zacatecas. Los policías identificados como María “N”, Roni “N”, Etelberto “N” y José “N” enfrentarán medida cautelar de prisión preventiva durante dos meses, mientras avanzan las investigaciones de las fiscalías de ambos estados.
El hallazgo ocurrió la noche del 23 de noviembre, cuando integrantes de la Fuerza de Reacción Inmediata de Zacatecas localizaron los cuerpos en la franja limítrofe con San Luis Potosí. De acuerdo con el fiscal zacatecano, Cristian Paul Camacho Osnaya, un operativo inmediato permitió la detención en flagrancia de los cuatro policías a tan solo 14 metros del sitio donde se abandonaron los cadáveres.

Durante la audiencia, que se prolongó por más de doce horas, el juez de Control determinó su vinculación tras analizar diversas evidencias, entre ellas rastros de sangre encontrados en la camioneta en la que viajaban los agentes y que coincidirían con los restos hallados en el paraje. Según la investigación inicial, los cuerpos habrían sido trasladados desde el municipio potosino de Santo Domingo en un vehículo no oficial.
Aunque aún no se establece si los agentes participaron directamente en los homicidios, la Fiscalía de Zacatecas afirmó contar con elementos suficientes para judicializar el caso. Camacho Osnaya precisó que los asesinatos no ocurrieron en el lugar donde fueron encontrados los cuerpos y que las indagatorias ya se extendieron a territorio potosino, donde se confirmó la existencia de un posible sitio del crimen.

Las fiscalías de Zacatecas y San Luis Potosí dispondrán de dos meses para complementar las investigaciones y determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los policías involucrados.
En relación con el caso, el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, negó que las víctimas fueran personas desaparecidas en su estado y afirmó que las fichas de búsqueda corresponden a Zacatecas, rechazando versiones que apuntan a que los cuerpos habrían sido trasladados desde territorio potosino.







