Estados Unidos interceptó este miércoles un nuevo buque petrolero sancionado que operaba de manera ilícita en aguas internacionales del mar Caribe, en una acción realizada antes del amanecer por la Guardia Costera, informó el Comando Sur.

De acuerdo con el organismo, el operativo se llevó a cabo en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y permitió la detención, sin incidentes, de un buque cisterna apátrida que formaba parte de la llamada “flota oscura”, una red opaca de embarcaciones utilizada para transportar petróleo de países sancionados como Venezuela e Irán.

El buque interceptado, identificado como M/T Sophia, navegaba presuntamente bajo una falsa bandera de Camerún y realizaba actividades ilícitas en el Caribe. La Guardia Costera estadounidense escolta actualmente a la embarcación hacia Estados Unidos para definir su disposición final.

Un funcionario estadounidense declaró a The New York Times que el uso de banderas de conveniencia es una práctica común dentro de esta flota, en la que también predominan registros como el panameño o el camerunés.

La operación se enmarca dentro de la Operación Lanza del Sur, nombre con el que la administración de Donald Trump denominó la ofensiva militar en el Caribe contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico y transporte de petróleo sancionado. En el mismo contexto, la Guardia Costera abordó también el tanquero “Marinera”, anteriormente conocido como “Bella 1”, tras casi tres semanas de persecución, según medios locales.

Con estas acciones, ya suman cuatro los petroleros incautados por Washington desde el inicio de la campaña de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro, de acuerdo con la información difundida por autoridades estadounidenses.