La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la principal prioridad del país rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es lograr la eliminación de aranceles en sectores clave como la industria automotriz, el acero y el aluminio.

Durante la conferencia matutina del 19 de marzo de 2026, la mandataria señaló que el objetivo es restablecer el esquema de “cero aranceles”, como existía antes del regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Asimismo, indicó que México buscará mejorar ciertos aspectos específicos del tratado comercial.

Sheinbaum destacó la importancia del T-MEC para ambas economías, subrayando que Estados Unidos también se beneficia significativamente del acuerdo. En ese sentido, rechazó la idea de que México haya provocado la pérdida de empleos en el país vecino, argumentando que, según diversos estudios, cada empleo generado en México puede crear entre uno y dos empleos en Estados Unidos.

La revisión del T-MEC está programada para iniciar el 1 de julio de 2026, cuando los tres países miembros decidirán si extienden la vigencia del acuerdo, en operación desde 2020. Este proceso ocurre en un contexto de incertidumbre derivado de la guerra comercial impulsada por el gobierno estadounidense.

Las negociaciones preliminares ya comenzaron en Washington, encabezadas por el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.

De acuerdo con el Informe Anual de Evaluación de Amenazas 2026, elaborado por la comunidad de inteligencia estadounidense, la revisión del T-MEC podría generar incertidumbre en economías latinoamericanas que dependen de México como plataforma exportadora hacia Estados Unidos.

El documento también señala que algunos países, especialmente en Asia, ya enfrentan afectaciones debido a nuevos aranceles impuestos por México a naciones sin acuerdos comerciales, como parte de una estrategia para fortalecer el bloque norteamericano. Además, se prevé que el tratado adopte requisitos más estrictos tras su revisión, mientras México continúa implementando medidas para proteger las cadenas de suministro regionales.