Estados Unidos arrestó el pasado 11 de mayo a Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, quien enfrenta cargos por narcotráfico y posesión de armas de fuego, dentro de una investigación que también involucra al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otros funcionarios y exfuncionarios locales.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, Mérida Sánchez habría colaborado con la organización criminal de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa encabezada por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín Guzmán Loera.
El exfuncionario fue presentado por primera vez ante una corte federal en Arizona el 12 de mayo. Posteriormente, se ordenó que el Servicio de Marshals de Estados Unidos lo trasladara a Nueva York, donde deberá comparecer ante un juez federal en Manhattan, instancia que lleva el proceso criminal en su contra.
Según la acusación presentada por Washington, Mérida Sánchez —quien estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024— habría recibido sobornos de Los Chapitos a cambio de brindar protección e información privilegiada sobre operativos de seguridad.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el exsecretario alertaba previamente a la estructura criminal sobre redadas en laboratorios clandestinos, permitiendo que integrantes del grupo delictivo movieran drogas y equipo antes de los operativos.
La investigación señala además que tanto gobiernos estatales como municipales de Sinaloa y Culiacán habrían favorecido a la organización criminal para facilitar el trasiego de narcóticos hacia Estados Unidos.





