Habitantes de la comunidad indígena de Pómaro incendiaron dos vehículos y bloquearon la carretera costera Lázaro Cárdenas-Colima, a la altura de la comunidad nahua de Colola, luego del ataque armado ocurrido la noche del jueves en el que murieron tres personas y una más resultó lesionada.
Los manifestantes exigieron justicia inmediata y la intervención del gobierno federal, al tiempo que señalaron al alcalde de Aquila, José María Valencia Guillén, como presunto responsable de amenazas contra integrantes de la comunidad, debido a su oposición al proceso de autogobierno y administración directa del presupuesto comunal.
Sin embargo, algunos comuneros sostienen otra versión y aseguran que el conflicto también involucra al presidente de bienes comunales, a quien relacionan con presuntos nexos con la delincuencia organizada. Señalan además que es familiar del ex alcalde desaparecido de Aquila, Juan Hernández, quien anteriormente enfrentó denuncias públicas.
El ataque armado ocurrió sobre la carretera costera y dejó como saldo la muerte de Lucas Flores Tolentino, tesorero comunal de Pómaro, y de Jerónimo García Flores, asesor jurídico de la comunidad, ambos considerados operadores clave en el proceso de transición hacia el autogobierno indígena y el manejo autónomo de recursos públicos.

En la agresión también falleció un profesor originario de la Meseta Purépecha, mientras que una maestra resultó gravemente herida.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la Comunidad Originaria de Pómaro afirmó que el atentado iba dirigido contra integrantes del comisariado de bienes comunales y denunció que desde hace meses existían amenazas relacionadas con la búsqueda de autonomía indígena.
“Denunciamos que, desde hace meses, cuando iniciamos el proceso legal para transitar al autogobierno y ejercer nuestro derecho al presupuesto directo, comenzaron las amenazas”, expresó la comunidad.

Asimismo, responsabilizaron públicamente al presidente municipal José María Valencia Guillén, al asegurar que “no le conviene que los recursos que por ley corresponden a Pómaro sean administrados directamente por la comunidad”.
Habitantes de la costa nahua también vincularon la violencia reciente con personajes señalados regionalmente por presuntos nexos criminales, entre ellos Germán Ramírez Sánchez, alias “El Toro”, identificado como líder histórico de un grupo armado de autodefensa.
La comunidad dirigió un pronunciamiento a la Fiscalía General de la República, al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, al gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, así como a organismos internacionales como la ONU, denunciando una situación de violencia sistemática contra los pueblos originarios.
Los comuneros advirtieron que las movilizaciones y acciones de protesta continuarán si las autoridades no responden de manera inmediata a sus demandas de seguridad y justicia.
“Primera llamada, si no hay respuesta inmediatamente, seguiremos con nuestras acciones”, señalaron.





