La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este domingo que su Gobierno no permitirá injerencias extranjeras en asuntos internos del país, en respuesta a las recientes presiones de Estados Unidos relacionadas con investigaciones judiciales mexicanas.
Por: Agencias
Ciudad de Mèxico; lunes, 01 de junio del 2026.- Durante un discurso con motivo del segundo aniversario de su triunfo electoral, la mandataria se refirió a una solicitud presentada por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos para detener con fines de extradición a diez ciudadanos mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Sheinbaum calificó la petición como un hecho sin precedentes en la relación bilateral entre ambos países y cuestionó la falta de pruebas que respalden las acusaciones. “Cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación: estamos hablando de injerencia”, afirmó. “Y México, que se oiga claro, no acepta injerencias”, agregó.
La presidenta también denunció la existencia de campañas mediáticas impulsadas por sectores conservadores de Washington, las cuales, aseguró, buscan influir tanto en el escenario político estadounidense como en las próximas elecciones mexicanas de 2027.
Según explicó, estas acciones surgieron tras la muerte de dos agentes de la CIA sin acreditación oficial y de dos mandos de la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua durante un operativo antidrogas realizado el pasado 19 de abril en esa entidad.
“México no es piñata de nadie”, expresó Sheinbaum al reiterar la defensa de la soberanía nacional.
El operativo generó tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos, debido a que la legislación mexicana prohíbe a agentes extranjeros participar en operaciones de campo sin autorización del Gobierno federal. De acuerdo con la mandataria, la presencia de los agentes habría sido autorizada de manera irregular por autoridades del Gobierno de Chihuahua, encabezado por la gobernadora Maru Campos, quien actualmente enfrenta una investigación relacionada con estos hechos.







