El mes de junio de 2026 estará lleno de espectáculos astronómicos que podrán ser observados por aficionados y expertos del cielo nocturno. Entre los eventos más destacados se encuentran una conjunción planetaria, una alineación de tres planetas, el solsticio de verano y la peculiar lluvia de estrellas Boótidas, considerada la más impredecible del año.
El primer fenómeno importante ocurrirá el 8 de junio, cuando Júpiter y Venus protagonizarán una espectacular conjunción. Durante el atardecer, ambos planetas aparecerán tan cercanos en el firmamento que, por momentos, parecerán fusionarse en un solo punto brillante. La distancia aparente entre ellos será de apenas un grado, equivalente aproximadamente al grosor de un dedo meñique extendido hacia el cielo.

Posteriormente, el 12 de junio, tendrá lugar una llamativa alineación de Júpiter, Mercurio y Venus, acompañados por una Luna menguante. Los tres planetas darán la impresión de desfilar juntos en el cielo, mientras que el tenue brillo lunar permitirá apreciar mejor el fenómeno sin opacar a los astros.
Otro momento clave llegará el 21 de junio con el solsticio de verano, que marcará el día más largo del año para el hemisferio norte y el más corto para el hemisferio sur. Este evento también señala el inicio oficial del verano boreal y del invierno austral.

Sin embargo, el fenómeno que más expectativa genera es la lluvia de estrellas Boótidas, cuyo máximo de actividad se espera para el 27 de junio. Aunque normalmente presenta pocas estrellas fugaces por hora, esta lluvia de meteoros ha sorprendido en ocasiones anteriores con repentinos aumentos de actividad. Un ejemplo ocurrió en 1998, cuando alcanzó cerca de cien meteoros por hora, situándose entre las lluvias más intensas del año. Por ello, los astrónomos mantienen el interés sobre lo que podría ocurrir en esta edición.
Finalmente, el mes concluirá con la Luna de Fresa, que alcanzará su fase llena el 29 de junio. Será la primera luna llena del verano y se observará a una distancia aproximada de 405 mil kilómetros de la Tierra, muy cerca de su apogeo, el punto más alejado de su órbita. Aunque no será considerada una microluna, su brillo será ligeramente menor en comparación con otras lunas llenas del año.
Con estos eventos, junio se perfila como uno de los meses más atractivos para la observación astronómica en 2026, ofreciendo diversas oportunidades para disfrutar de los fenómenos que ocurren más allá de nuestro planeta.







