El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó este miércoles la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al señalar que su administración analiza la posibilidad de no renovar el acuerdo comercial.
Durante declaraciones realizadas en la Casa Blanca, Trump aseguró que Estados Unidos se encuentra en una posición económica favorable y afirmó que no depende comercialmente de sus socios norteamericanos.
“No sé si lo voy a renovar porque, para ser sincero, Estados Unidos está mucho mejor; no necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros”, declaró el mandatario estadounidense.
Las declaraciones se producen en medio de los preparativos para la primera revisión conjunta del T-MEC, mecanismo contemplado dentro del acuerdo para evaluar su funcionamiento y continuidad.
Por su parte, el Gobierno de México ya manifestó formalmente su interés en extender la vigencia del tratado por 16 años más. El pasado 1 de junio, la Secretaría de Economía envió una comunicación al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y al ministro canadiense Dominic LeBlanc para fijar la postura mexicana de cara a la revisión.

El documento, firmado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, destaca la importancia estratégica del acuerdo para la integración económica de América del Norte y propone su ampliación.
En este contexto, Roberto Lazzeri, propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum como embajador de México en Estados Unidos, aseguró que el país buscará alcanzar el mejor acuerdo comercial posible con su principal socio económico.
Durante su comparecencia ante comisiones del Senado, Lazzeri señaló que las coincidencias estructurales y las oportunidades compartidas entre ambas naciones son mayores que las diferencias coyunturales. Asimismo, afirmó que trabajará para evitar la criminalización de la migración y promover una relación bilateral basada en la cooperación y el respeto a la soberanía de ambos países.
La incertidumbre sobre el futuro del T-MEC genera atención en los sectores productivos de los tres países, debido a la relevancia que el tratado tiene para el comercio, la inversión y la competitividad regional.





