California, EE. UU., 8 de julio de 2026. SpaceX marcó un nuevo hito en la exploración espacial al lanzar el satélite BOHR, el primero de la compañía impulsado por energía nuclear. La misión despegó este lunes 7 de julio a bordo de un cohete Falcon 9, como parte de la misión Transporter-17, que transportó un total de 81 cargas útiles al espacio.
El satélite, desarrollado en colaboración con la empresa aeroespacial CityLabs, utiliza una tecnología betavoltaica basada en tritio, un isótopo radiactivo del hidrógeno, para generar energía de manera continua. Su nombre, BOHR (Betavoltaico Orbital de Alta Fiabilidad), rinde homenaje al físico danés Niels Bohr, pionero de la mecánica cuántica y ganador del Premio Nobel.
A diferencia de una planta nuclear convencional, el sistema del satélite no emplea reacciones de fisión. En su lugar, aprovecha las partículas beta que emite el tritio durante su desintegración radiactiva para producir electricidad. Esta tecnología es similar en concepto a la utilizada por las históricas sondas Voyager de la NASA, aunque aquellas funcionaban con plutonio como fuente de energía.

De acuerdo con CityLabs, este sistema permitirá que el satélite opere de forma ininterrumpida, sin depender de la luz solar ni de baterías, lo que representa una ventaja significativa para misiones espaciales de larga duración.
El director ejecutivo de CityLabs, Peter Cabauy, calificó el lanzamiento como “un paso histórico para la energía nuclear comercial en el espacio”, al señalar que la misión demuestra que los sistemas nucleares compactos, seguros y aprobados por las autoridades regulatorias están listos para su implementación en operaciones comerciales.
Con este lanzamiento, SpaceX y CityLabs buscan abrir una nueva etapa en el desarrollo de tecnologías energéticas para el espacio, enfocadas en ofrecer mayor autonomía y confiabilidad para futuras misiones científicas y comerciales.






