La familia de Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano que murió durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Houston, exigió una investigación para esclarecer las circunstancias del caso.
Durante una conferencia de prensa, Roberto Salgado, uno de los hijos de la víctima, aseguró que su padre se dirigía a su trabajo en el sector de la construcción junto con tres compañeros cuando el vehículo en el que viajaban fue rodeado por tres patrullas sin identificación.
“No merecía morir ese día; solo quería llegar al trabajo“, expresó el joven, quien recordó a su padre como un hombre trabajador, dedicado a su familia y comprometido con sacar adelante a sus seres queridos.
Según su testimonio, la mañana del martes identificó la voz y la camioneta de su padre en un video difundido en Facebook que mostraba un operativo de ICE en el este de Houston. Al acudir al lugar, encontró la zona acordonada y aseguró que las autoridades no le proporcionaron información sobre lo ocurrido. Más tarde, a través de organizaciones civiles y representantes locales, supo que su padre había sido trasladado a un hospital, donde posteriormente falleció.

Roberto Salgado afirmó sentirse devastado y pidió que su padre sea recordado “como un hombre de familia” y no únicamente por las circunstancias de su muerte.
Durante la misma conferencia, el director nacional de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), Román Palomares, criticó la actuación de las autoridades migratorias y señaló que, hasta el momento, no se han hecho públicos los videos del incidente. El activista sostuvo que el uso de la fuerza letal debe esclarecerse mediante una investigación transparente.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), dependencia de la que forma parte ICE, informó que ya investiga el tiroteo. De acuerdo con la versión oficial, los hechos ocurrieron alrededor de las 6:50 de la mañana, cuando agentes intentaron detener a Salgado como parte de un operativo migratorio.
Según el DHS, el hombre intentó escapar, impactó un vehículo oficial y utilizó su automóvil como un arma al intentar atropellar a uno de los agentes, quien respondió con disparos en lo que la dependencia calificó como un acto de defensa propia.
El caso ha generado cuestionamientos por parte de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, que solicitan una investigación independiente y mayor transparencia sobre el uso de la fuerza durante los operativos migratorios en Estados Unidos. De acuerdo con organizaciones civiles, al menos seis personas han muerto durante intervenciones de agentes migratorios en Estados Unidos en lo que va del año, entre ellas dos ciudadanos estadounidenses.







