El gobierno de México comenzó a recibir respuestas de fiscalías de Estados Unidos a las 20 denuncias presentadas en julio por la muerte de 17 mexicanos durante operativos o bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, informó que ocho denuncias fueron presentadas ante fiscalías estatales y 12 ante fiscalías de distrito, correspondientes a los ocho estados donde ocurrieron los fallecimientos: Arizona, California, Florida, Georgia, Illinois, Luisiana, Misuri y Texas.
Entre las primeras respuestas destaca la de Florida, donde el fiscal estatal señaló que su investigación coincide con la hipótesis de que una de las personas fallecidas se quitó la vida. En Ventura, California, y Harris, Texas, las autoridades informaron que comenzarán a evaluar las acciones correspondientes, mientras que otras fiscalías únicamente han confirmado la recepción de las denuncias.
Velasco subrayó que el objetivo de México es esclarecer cada caso de manera individual y determinar si existieron responsabilidades. “Para que haya justicia tiene que haber una investigación y, derivado de esa investigación, tiene que haber una determinación de responsabilidades”, afirmó.
La presidenta Sheinbaum explicó que, ante el número de fallecimientos, el gobierno mexicano decidió presentar directamente las denuncias, aunque habitualmente son los familiares quienes realizan este procedimiento. Señaló que, si se demuestra responsabilidad de funcionarios de ICE o de empresas privadas encargadas de los centros de detención, deberá procederse conforme a la ley.
Como parte de la atención a las familias, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha destinado 24 mil 788 dólares, principalmente para la repatriación de restos. Además, México mantiene gestiones ante el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y ha planteado sus preocupaciones a autoridades estadounidenses.
La cancillería también informó que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, manifestó su conocimiento y preocupación por los casos y comunicó la información al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El organismo continuará monitoreando las condiciones en los centros de detención y los derechos humanos de las personas migrantes.

México dará seguimiento a las investigaciones de las fiscalías estadounidenses y mantendrá el acercamiento con organismos internacionales, incluida la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Naciones Unidas. La red consular mexicana, por su parte, continuará con presencia en centros de detención y acciones de acompañamiento y prevención.
Velasco añadió que también existen avances en casos relacionados con el centro de detención de Adelanto, California, donde se revisan posibles responsabilidades por la prestación de servicios médicos. En otro expediente, el litigio registra tres resoluciones favorables para la parte actora y el juicio está previsto para el verano de 2027.
El funcionario reiteró que México no busca generar un conflicto con Estados Unidos, sino garantizar que cada una de las 17 muertes sea investigada y que, si se acredita alguna responsabilidad penal, las autoridades correspondientes actúen.






