Meta Platforms acordó pagar 12 mil 600 millones de dólares para poner fin a un juicio federal en el que una coalición de 29 fiscales generales estatales acusó a la empresa de diseñar Instagram y Facebook para generar adicción entre niños y adolescentes y afectar su salud mental.

El acuerdo extrajudicial, presentado ante el tribunal federal de Oakland, también contempla importantes cambios en el funcionamiento de las plataformas. Entre las medidas se incluyen límites de tiempo para adolescentes, bloqueos nocturnos para menores, mecanismos más estrictos de verificación de edad y mayores controles parentales. Meta deberá pagar de inmediato el 7% del monto total.

La demanda había sido impulsada por fiscales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, quienes inicialmente plantearon sanciones de hasta 1.4 billones de dólares, aunque posteriormente manejaron una cifra cercana a los 200 mil millones.

El acuerdo se concretó después de un juicio que puso bajo escrutinio las prácticas de Meta en materia de seguridad infantil. Durante las audiencias surgieron acusaciones de que la compañía habría ignorado advertencias sobre los efectos de sus plataformas en los menores y recopilado datos personales de niños sin el consentimiento de sus padres.

También generó controversia el testimonio de Adam Mosseri, director de Instagram, quien reconoció que algunas herramientas de seguridad infantil habían sido promocionadas pese a que la empresa sabía que tenían un uso limitado.

A pesar del acuerdo, Meta niega haber perjudicado a los menores o engañado al público. La compañía sostuvo durante el proceso que la llamada “adicción a las redes sociales” no es una condición psiquiátrica reconocida oficialmente y, por ello, cuestionó las acusaciones planteadas por los fiscales.

El convenio representa uno de los mayores acuerdos económicos relacionados con la protección de menores en plataformas digitales y obliga a Meta a modificar aspectos fundamentales del diseño de sus redes sociales.