Una vacuna personalizada contra el cáncer desarrollada por Moderna, en combinación con la inmunoterapia Keytruda, de Merck, redujo en 42% el riesgo de muerte o recurrencia del melanoma, según los resultados de un ensayo clínico de fase 3 que incluyó a más de mil 100 pacientes.
El estudio también mostró una reducción de 38% en el riesgo de que la enfermedad se propagara. Después de dos años de seguimiento, el 82.2% de los pacientes que recibieron ambos tratamientos permaneció libre de cáncer, frente al 70% de quienes fueron tratados únicamente con Keytruda.
La vacuna, conocida como intismeran, utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm) para identificar mutaciones específicas de los tumores de cada paciente y estimular al sistema inmunitario para reconocer y destruir las células cancerosas. Por su parte, Keytruda actúa bloqueando un mecanismo que permite a las células malignas evadir las defensas naturales del organismo.

Los resultados representan un avance importante en la oncología personalizada, al demostrar que la combinación de una vacuna diseñada individualmente con una inmunoterapia puede mejorar los resultados del tratamiento contra el melanoma.
El director ejecutivo de Moderna, Stephane Bancel, señaló que los hallazgos podrían marcar una nueva etapa en la lucha contra el cáncer. Ambas compañías se preparan para solicitar la aprobación regulatoria en Estados Unidos y esperan que la vacuna pueda llegar al mercado en 2027.
Los datos del ensayo serán presentados en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica, en Madrid. Aunque los resultados han generado expectativas en la comunidad médica, el tratamiento aún requiere completar el proceso de evaluación y aprobación antes de su posible uso comercial.





