El piloto mexicano de Cadillac hizo rugir su monoplaza frente a miles de aficionados, realizó derrapes y donas, y protagonizó emotivos momentos con el público en la Ciudad de México.

La emoción de la Fórmula 1 se apoderó de Paseo de la Reforma con el esperado Show Run de Sergio “Checo” Pérez, quien se reencontró con la afición mexicana al volante de un monoplaza de Cadillac, en un espectáculo previo al Gran Premio de la Ciudad de México.

El piloto tapatío recorrió una de las avenidas más emblemáticas del país, donde miles de aficionados se reunieron para disfrutar de la velocidad y el sonido del motor, en una exhibición que permitió acercar el automovilismo a quienes no podrán asistir al Autódromo Hermanos Rodríguez.

Una inauguración a la altura de la Fórmula 1

El evento comenzó con el corte del listón encabezado por Checo Pérez, acompañado por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, y el presidente del Gran Premio de México, Alejandro Soberón.

La participación del mexicano despertó gran expectativa entre los asistentes, quienes esperaban verlo nuevamente al volante de un monoplaza en las calles de la capital.

El rugido del motor y las donas que encendieron al público

Alrededor de las 10:29 de la mañana, Pérez inició su recorrido desde las inmediaciones de la Diana Cazadora hasta el Ángel de la Independencia, saludando a los aficionados que se congregaron a lo largo de la ruta.

Sin embargo, los momentos de mayor emoción llegaron cuando el piloto dejó atrás el recorrido tranquilo para realizar las famosas “donas”, maniobras en las que el vehículo gira sobre su propio eje, además de ejecutar derrapes que hicieron vibrar a los espectadores.

El rugido del motor y el espectáculo de los neumáticos sobre el asfalto provocaron gritos, aplausos y muestras de entusiasmo entre los seguidores del automovilismo.

Un traje especial para una nueva etapa

Otro de los detalles que llamó la atención fue la indumentaria que Checo utilizó durante la exhibición. El piloto lució un traje predominantemente blanco, con detalles en rojo y verde, en referencia a los colores de la bandera mexicana.

La presentación también marcó un momento significativo en su nueva etapa con Cadillac, escudería con la que busca consolidarse en la máxima categoría del automovilismo.

Pérez ha sido una de las figuras más representativas de México en la Fórmula 1 y ha participado en prácticamente todas las ediciones del Gran Premio mexicano desde su regreso al calendario en 2015, con excepción de 2025, cuando se encontraba sin equipo.

Checo baja del monoplaza para saludar a sus seguidores

Durante una segunda ronda de exhibición, el piloto hizo una pausa para descender de su vehículo y acercarse a los aficionados. Entre aplausos y gritos, caminó sobre el asfalto para agradecer las muestras de cariño.

Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando un niño logró atravesar las barreras de seguridad e intentó acercarse al automovilista. Aunque este tipo de acciones está prohibido por motivos de seguridad, Checo reaccionó con tranquilidad y accedió a tomarse una fotografía con el menor antes de que el personal del evento lo acompañara de regreso a una zona segura.

La escena se convirtió en uno de los instantes más emotivos de la jornada y reflejó la cercanía que el piloto mantiene con sus seguidores.

La afición mexicana se prepara para el Gran Premio

El Show Run de Checo Pérez sirvió como antesala de la actividad del Gran Premio de la Ciudad de México, una de las fechas más esperadas por los aficionados nacionales.

Con maniobras espectaculares, muestras de agradecimiento y una gran respuesta del público, el piloto de Guadalajara convirtió Paseo de la Reforma en una auténtica fiesta del automovilismo.

Ahora, la atención se centra en su participación con Cadillac, equipo con el que buscará sumar sus primeros puntos de la temporada y continuar escribiendo un nuevo capítulo en su trayectoria dentro de la Fórmula 1.