Se tuvo que construir destruyendo

Por Sergio Mejía Cano

Bueno, pues a pesar de todas las críticas y comentarios adversos, por fin se inauguró en un tramo inicial el denominado “Tren Maya”. Así que contra los augurios de todo tipo ya comenzó a rodar en la península de Yucatán un tren que posiblemente le atraiga más progreso a esa zona a la que se la había puesto atención nada más en el ramo turístico en cuestión hotelera y de playa; sin embargo, el tren Maya engrandecerá lo turístico en cuestión de antropología.

Entre las críticas predominó el daño a la ecología, a la flora y la fauna y, obviamente en el costo que según dicen muchos de los críticos se disparó mucho más allá de lo presupuestado inicialmente; pero en nuestro país qué obra no sale mucho más cara de lo previsto, he ahí el caso más reciente en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) con su “estela de luz” cuyo costo se cuadruplicó y además, desde su inicio se consideró ser una obra innecesaria en todos los aspectos.

Y a propósito de Calderón Hinojosa, entre los pseudo ambientalistas que protestaron por el daño a la ecología con la construcción del tren Maya, tal vez también estén quienes despotricaron y despotrican en contra de la refinería Olmeca denominada “Dos Bocas”, una obra no ficticia, pues hela ahí ya construida a pesar de que aún no produce y que por lo mismo es criticada fuertemente; sin embargo, dichos críticos ni una palabra han emitido ni emiten sobre la barda en el estado de Hidalgo y que Felipe Calderón prometió que sería una refinería, así que si bien por lo pronto la refinería de Dos Bocas no ha producido aún lo que se tiene previsto, hay más probabilidades que produzca algo más que la barda infame que mandó construir Calderón Hinojosa.

Y esos pseudo ambientalistas que despotricaron por el daño ecológico y de flora y fauna por la construcción de la vía férrea en esa parte de la península de Yucatán, ¿protestaron cuando se comenzó a construir el emporio turístico de Cancún, Playa del Carmen, Tulum, etcétera? Se entiende que todo este emporio tuvo que generar una gran destrucción de flora y fauna con la construcción de esas grandes cadenas hoteleras y que por fuerza conllevó la construcción a la vez de carreteras y por lo menos un aeropuerto y, desde luego, puertos de atracaderos para las embarcaciones en las llamadas “Marinas” y otros puertos marítimos en el entorno de lo turístico. 

Es probable que entre quienes protestaron por la construcción del tren Maya hayan estado envueltos empresarios y dueños de las líneas aéreas, así como de los transportes terrestres debido a que el tren les podría generar pérdidas económicas en cuestión del transporte tanto de turistas como de lugareños con necesidad de tener que desplazarse en esa zona por donde ahora pasará el tren Maya.

Y tal vez sí hayan estado involucradas en las protestas por la construcción de este tren en la península de Yucatán algunas líneas aéreas, pues es bueno recordar que se llegó a documentar que en su tiempo, una vía carretera de Guadalajara a Puerto Vallarta, en el estado de Jalisco, se demoró muchos años debido a la oposición de varias líneas aéreas, pues una vía corta Guadalajara-Puerto Vallarta, siempre estuvo contemplada como la más viable por Ameca, Talpa, Mascota, lo que significaría el tramo más corto para esa ruta; pero según se dice, algunas líneas aéreas se opusieron férreamente para que esa ruta jamás se llevara a cabo por afectar sus intereses económicos. Pero esa es otra historia ya.

Las vías de comunicación en México se tuvieron que construir destruyendo. Todo tipo de camino ya sea carretero o férreo, así como brechas y caminos saca-cosechas tuvieron que ver en la destrucción de flora y fauna por donde se iban abriendo paso, por lo que el daño ecológico era inevitable; sin embargo, he ahí los resultados, ya que debido a este sacrificio en la Naturaleza ahora nuestro país está más comunicado quedando solamente algunas zonas sin una comunicación óptima o directa.

Se dice que el daño ecológico que significó la construcción del tren Maya en cierto sentido se puede resarcir sembrando árboles y matorrales nativos de esa zona; pero además, los ambientalistas o pseudo ambientalistas deberían entender que de acuerdo a lo ya documentado, en la construcción del tren Maya se ha protegido a la fauna con pasos especiales para las especies por donde pasa la vía férrea; pero también se protegieron cenotes y ríos subterráneos de acuerdo a lo que se ha informado por las autoridades ambientalistas correspondientes.

Sea pues. Vale.

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