Una fecha muy significativa para nuestro país y el estado de Nayarit

Por Sergio Mejía Cano

5 de febrero, fecha en que se conmemora el aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Y si bien es una fecha muy significativa para nuestro país, y más por ser producto de una revolución social y una lucha armada posterior que costó muchas vidas de mexicanos, hay mucha gente que desconoce o no se acuerda por qué este día está considerado como día festivo en nuestro país.

Y no es romanticismo, pues al hacer un sondeo entre vecinos, conocidos, amigos y familiares preguntando qué es lo que se celebra el 5 de febrero, varias personas no supieron responder con exactitud, otros más divagaron volteando hacia arriba esperando que la respuesta les cayera del cielo o del techo, lo más curioso es que jóvenes preparatorianos dudaron en contestar por qué era día festivo este día.

Pero no es de extrañar que mucha gente responda diciendo ignorar lo que se festeja en determinado día festivo en nuestro México lindo y querido, porque hay personas que cuando se les pregunta qué se festeja el 21 de marzo, algunos responden que el día de la primavera y no del aniversario del natalicio del benemérito de Las Américas, don Benito Juárez, y menos cuando se les pregunta sobre el segundo nombre y apellido de don Benito, sorprendiéndose cuando se les dice que es Pablo y García, respectivamente.

Este sondeo entre mis conocidos de todas las edades me hizo recordar un 20 de noviembre allá a principios de los años 90 del siglo pasado, cuando por necesidades de mis labores ferroviarias me tocó estar en esa fecha en el bello puerto de Mazatlán, Sinaloa, cuando al ir al centro de aquella ciudad me tocó mirar el desfile de la Revolución Mexicana. Me llamó la atención que unos reporteros con cámaras fotográficas, de video y grabadora en mano le andaban preguntando a la gente que veía el desfile si sabían a qué se debía ese desfile. Oí a varias personas responder que era el día del deporte, porque en la escuela de sus hijos les habían dicho que vistieran de blanco y tenis deportivos a sus retoños porque tendrían que desfilar.

Claro que hubo señores, señoras y algunos jóvenes de ambos sexos que sí supieron contestar que se festejaba el aniversario de la Revolución Mexicana; sin embargo, algunos padres de familia, mamá y papá que aplaudían al mirar a sus hijos pasar en el desfile respondían lo mismo del día del deporte, de las clases de física en la secundaria o por haber sobresalido en determinado reporte sus hijos; gente treintona y posiblemente hasta cuarentona ya era la que respondía de tal manera.

Así que, ahondando un poco más en mi sondeo familiar, de conocidos y amigos, la mayoría no supo responder cuándo se le había dado rango como Estado Libre y Soberano al otrora territorio de Nayarit. Lo sorprendente fue que algunos comentaron que desde que se había conformado la República Mexicana en el siglo XIX, otros que cuando triunfó la restauración de la República o que con las Leyes de Reforma, etcétera, respuestas todas por demás inverosímiles o disparatadas, por lo que en algunas respuestas dudé si estaban vacilando o no, así que al decirles que no bromearan, respondían que eso es lo que sabían y habían estudiado o leído. ¡Ande pues!

También recordé aquella vez cuando le pregunté a un ahijado entonces adolescente que presumía haber pasado a tercero de secundaria sin deber materias del curso anterior. Así que le pregunté si sabía quién era Lázaro Cárdenas, a lo que después de haber volteado hacia los lados, hacia arriba y hacia abajo, respondió que no sabía quién era ese señor, por lo que le dije que era un jugador de las Chivas, a lo que de inmediato afirmó que no, porque en ese equipo jugaban fulano, zutano y mengano, nombrando además a futbolistas de otros equipos y que no había ninguno de nombre Lázaro Cárdenas. Cuando le dije que había sido presidente de México, en descargo mi ahijado dijo que eso no se lo habían enseñado aún; la clásica respuesta hoy en día de muchos estudiantes cuando ignoran algo de cultura popular: eso no me lo han enseñado o no lo hemos visto.

Lo más triste del caso es que hoy en día nuestra Carta Magna ya no contiene la misma esencia con la que se promulgó debido a las reformas que se le han hecho a nuestra Constitución su espíritu se ha deformado de tal manera que ha perdido sustancialmente la fuerza de proteger los bienes nacionales del suelo y subsuelo y desde luego, áreas antes consideradas por la misma Constitución como áreas estratégicas para nuestro país.

Sea pues. Vale.

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