La rectora, Norma Galván, miente cuando dice que se está manejando la Universidad con mucha transparencia, así son los datos arrojados por la Auditoría Superior de la Federación detectó que sus informes a la Secretaría de Hacienda carecen de calidad y congruencia, además que se entregan con retraso

Por: Arcelia García Ortega

Tepic, Nayarit.- domingo 23 de febrero del 2025.- Mientras la Universidad Autónoma de Nayarit, continúe bajo las manos de los mismos caciques que no descansarán hasta verla “morir” porque no se hartan de robar y pisotear los derechos de los trabajadores y estudiantes, seguirá siendo señalada por la Auditoría Superior de la Federación.

A la fecha, la Auditoría Superior del estado de Nayarit no ha dado a conocer resultados relevantes acerca de las tan cacaraqueadas auditorías especiales, se espera que no demoren. Fueron anunciadas y el gobierno de la 4t transformación está comprometido a “barrer” las escaleras desde arriba, una tarea, nada fácil porque los viejos regímenes políticos amasaron durante años cotos de poder difíciles de derrotar.

El diario La Jornada, dio a conocer este domingo, que la Auditoría Superior de la Federación (ASF), detectó posibles daños a la hacienda pública en 35 Universidades Públicas Estatales (Upes) por 509.5 millones de pesos, y están pendientes de aclarar, 501.1 millones de los cuales, 8.5 corresponden a recuperaciones ya efectuadas, esto, de acuerdo con el último informe de la fiscalización de la cuenta pública 2023. Como es de esperarse, entre éstas, está lamentablemente la de Nayarit.

La Universidad Autónoma de Nayarit, junto la de San Nicolás Hidalgo, de Michoacán, y la Benito Juárez de Oaxaca, tienen las más significativas deficiencias en materia de transparencia porque sus reportes son publicados con retraso, y la información que envían a la Secretaría de Hacienda carece de calidad y congruencia.

Otras de las anomalías encontradas en las Universidades, fueron recursos no ejercidos sin ser reintegrados a la Tesorería (133.5 millones), recargos y actualizaciones (124.8), y falta de documentación justificativa del gasto (94.2). Otras observaciones incluyeron pagos indebidos a trabajadores después de su baja, falta de comprobación de recursos y erogaciones por plazas no autorizadas.

Todo ello, ocurre, a pesar que las transferencias que hace la federación van etiquetadas para un uso específico y programado. Y como parte del respaldo de gobierno federal por mantener vivas las Universidades públicas del país, también se les entrega recursos de libre disposición hacendaria para que subsistan, no para que hagan mal uso de ellos.

David Colmenares, Auditor Superior de la Federación, aclaró durante la presentación de su informe ante el Congreso de la Unión, que todos los resultados con posible daño patrimonial pasan a una segunda etapa de fiscalización en la Auditoría Especial de Seguimiento, Informes e Investigación, en donde se podrían aclarar las observaciones determinadas durante el proceso de auditoría o se daría inicio a las investigaciones correspondientes, la presentación de denuncias penales y procedimientos resarcitorios en contra de los funcionarios responsables, según corresponda.