Meta ha iniciado una nueva etapa en su carrera por la inteligencia artificial. Bajo la dirección directa de su CEO, Mark Zuckerberg, la compañía trabaja en la creación de una superinteligencia artificial que supere las capacidades del cerebro humano.
En un movimiento estratégico sin precedentes, Zuckerberg ha asumido el liderazgo directo de un nuevo laboratorio interno dedicado al desarrollo de IA avanzada. El equipo, compuesto por unas 50 personas, incluye talentos provenientes de OpenAI, Google y otros líderes del sector. Entre las incorporaciones más destacadas se encuentra Alexandr Wang, fundador de Scale AI, quien será una figura clave en esta nueva fase.
Según fuentes cercanas al proyecto, Meta estaría negociando una inversión de hasta 10 mil millones de dólares como parte de un acuerdo con Scale AI, con el objetivo de integrar su experiencia en procesamiento de datos al núcleo del desarrollo. Wang, de 28 años, ha trabajado con gigantes como Microsoft, OpenAI y Cohere, además de colaborar con gobiernos en tecnología avanzada.
Una carrera contrarreloj por la AGI
Desde el auge de ChatGPT en 2022, empresas como OpenAI, Google DeepMind, Microsoft y Anthropic han acelerado sus avances hacia la llamada inteligencia artificial general (AGI). Meta, que ha invertido miles de millones en IA desde 2013 tras perder la compra de DeepMind, busca ahora ponerse al frente con esta nueva apuesta.
Pese a hitos como LLaMA —su modelo de lenguaje de código abierto— y Meta AI —su asistente integrado en Facebook, Instagram, WhatsApp y los lentes Ray-Ban—, la compañía ha enfrentado problemas de gestión interna, pérdida de talento y críticas por prácticas poco transparentes en la evaluación de sus modelos.
Zuckerberg toma el control
Frustrado por el lento progreso, Zuckerberg ha reorganizado físicamente las oficinas y ubicado al nuevo equipo cerca de su propio espacio de trabajo, en un intento por acelerar el desarrollo. Su participación directa es vista como un mensaje claro: Meta no quiere quedarse atrás.
Este movimiento ocurre en un contexto donde rivales como Microsoft han destinado más de 13 mil millones de dólares a OpenAI, Amazon ha invertido 8 mil millones en Anthropic y Google ha adquirido talento clave del ecosistema de IA por cifras que superan los 3 mil millones.
Superinteligencia, más allá de la AGI
A diferencia de la AGI, cuyo objetivo es igualar las capacidades cognitivas humanas, Meta aspira a desarrollar una superinteligencia: un sistema que pueda superar ampliamente la inteligencia humana. Para ello, la empresa mantiene dos frentes activos:
- Investigación técnica, bajo la dirección de Yann LeCun, pionero en redes neuronales y Premio Turing.
- Implementación comercial, liderada por Ahmad Al-Dahle, enfocada en productos para el usuario final.
Sin embargo, dentro de Meta no hay consenso absoluto. LeCun ha advertido que alcanzar la AGI requerirá ideas completamente nuevas, marcando una diferencia con el enfoque más inmediato de Silicon Valley.
Riesgos regulatorios y desgaste interno
El avance acelerado también ha generado tensiones internas y preocupaciones regulatorias. Meta enfrenta un proceso legal de la Comisión Federal de Comercio (FTC) por prácticas anticompetitivas, y el acuerdo con Scale AI podría ser parte de una estrategia para sortear futuras restricciones.
Internamente, el ritmo de trabajo ha derivado en agotamiento y salida de talento clave, una situación que el nuevo equipo buscará revertir bajo el liderazgo directo de Zuckerberg.
Con esta apuesta por la superinteligencia, Meta busca recuperar terreno perdido y posicionarse como protagonista en la próxima era tecnológica.




