La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como una medida “totalmente exagerada” la decisión del Gobierno de Estados Unidos de volver a cerrar la frontera a las exportaciones de ganado mexicano, tras la detección de un nuevo caso de gusano barrenador en el municipio de Ixhuatlán de Madero, en Veracruz, el pasado 8 de julio.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que México está siguiendo todos los protocolos científicos y técnicos para controlar el brote. “Hay un protocolo y una serie de indicadores que estamos cumpliendo. No fue algo subjetivo cuando Estados Unidos decidió reabrir la frontera”, explicó.

El brote fue detectado días después de que, el 7 de julio, México retomara las exportaciones ganaderas hacia EE.UU., tras una suspensión que había comenzado en mayo por un brote anterior de la misma plaga.

Por su parte, Julio Berdegué, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), mantiene contacto permanente con su homóloga estadounidense, Brooke Rollins, en busca de una pronta solución y reapertura.

Francisco Javier Calderón Elizalde, director de SENASICA, informó que los casos activos de gusano barrenador en México han disminuido en un 18.5%, al pasar de 481 en junio a 392 al 9 de julio. Además, subrayó que no se han registrado contagios secundarios por el caso en Veracruz, lo que permite considerarlo como una incursión aislada. “Estamos seguros de que en no más de dos semanas este caso estará inactivo”, afirmó.

Desde Washington, la secretaria de Agricultura de EE.UU., Brooke Rollins, justificó la medida afirmando que su país debe “mantenerse vigilante” y extender la cuarentena para combatir “esta peste mortal”.

El gobierno mexicano insiste en que la situación está bajo control y que el cierre de la frontera no está justificado por los indicadores técnicos y sanitarios disponibles.