Florida, EE. UU. – La organización Human Rights Watch (HRW) denunció graves abusos y tratos inhumanos hacia migrantes en centros de detención del estado de Florida. Según un reciente informe, los detenidos fueron obligados a comer de rodillas, esposados y con la boca directamente desde la silla, “como perros”, en lo que constituye un patrón de violencia institucional.
El reporte recoge testimonios de migrantes recluidos en tres instalaciones específicas: el Centro de Transición de Broward (BTC), el Centro Federal de Detención (FDC) y el Centro de Procesamiento de Krome, siendo este último el principal foco de denuncias.
Uno de los testimonios más impactantes señala que los agentes forzaban a los detenidos a comer sin usar las manos, mientras permanecían arrodillados. “Teníamos que agacharnos y comer desde las sillas con la boca, como perros”, declaró un migrante entrevistado por HRW.
Además del trato degradante durante las comidas, se reportaron represalias contra quienes pedían asistencia médica o psicológica. Una mujer aseguró que, en el centro de Broward, aquellos que lloraban o solicitaban ayuda eran enviados a aislamiento durante semanas: “Si pides ayuda, te aíslan. Si lloras, pueden llevarte dos semanas. Así que la gente se queda callada”.
El informe también vincula las condiciones médicas deficientes con al menos dos muertes dentro de estas instalaciones. Una de las víctimas fue un migrante cubano de 75 años que, a pesar de haber vivido en Estados Unidos durante seis décadas, murió tras denunciar la falta de acceso a medicamentos esenciales.
En medio de estas denuncias, ha surgido preocupación por el nuevo centro de detención conocido como “Alligator Alcatraz”, ubicado en el sur de Florida. Construido en apenas ocho días sobre una antigua pista de aterrizaje, el complejo tiene capacidad para albergar a 3 mil migrantes y cuenta con espacio para mil empleados, lo que ha generado críticas por su rápida edificación y condiciones inciertas.
HRW ha instado a las autoridades estadounidenses a investigar estos abusos y garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes bajo custodia.





