Estados Unidos no respalda los planes de la Unión Europea para confiscar los activos soberanos rusos congelados y ha advertido a los países europeos sobre las consecuencias de avanzar en esa medida, informó este miércoles el diario británico The Times, citando fuentes cercanas al asunto.
Por: Agencias
Washington, EUA; jueves, 18 de diciembre del 2025.- Representantes de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, han señalado en conversaciones privadas que, en caso de que la UE y el Reino Unido confisquen dichos activos, eventualmente se verían obligados a devolverlos. Una de las fuentes afirmó que “los europeos van a tener que devolverlo”, subrayando que el destino de los activos rusos es un elemento clave dentro del plan de paz impulsado por Trump.
En Washington existe la preocupación de que la incautación de activos soberanos de Rusia pueda prolongar el conflicto y reducir las herramientas de presión e influencia de Occidente sobre Moscú.
Desde febrero de 2022, Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido mantienen congelados más de 300.000 millones de dólares en activos estatales rusos. De ese total, alrededor de 242.800 millones de dólares se encuentran en la UE, principalmente depositados en la financiera belga Euroclear.
A comienzos de este mes, la Comisión Europea presentó dos esquemas de financiación plurianual para Ucrania: uno basado en la emisión de deuda respaldada por el presupuesto comunitario y otro denominado “préstamo de reparaciones”, que estaría garantizado por unos 90.000 millones de euros provenientes de los activos rusos congelados. Además, la semana pasada, la UE decidió bloquear de manera indefinida los fondos rusos retenidos en Europa.
Rusia ha advertido reiteradamente que la congelación de sus activos viola el derecho internacional y ha calificado la medida como un “robo”. En este contexto, el Banco Central de Rusia anunció el inicio de acciones legales contra Euroclear por presuntas “acciones ilegales” que le habrían generado pérdidas, así como contra los planes de la Comisión Europea de utilizar directa o indirectamente los activos congelados sin el consentimiento de Moscú.







