En una entrevista telefónica con CNN, el mandatario afirmó que las Fuerzas Armadas estadounidenses “están machacando” a los iraníes y que la operación “va muy bien”. “Tenemos el mejor ejército del mundo y lo estamos utilizando (…) Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza. La gran oleada ni siquiera ha ocurrido. La grande llegará pronto”, sostuvo.

Estados Unidos inició la operación denominada Furia Épica, cuyos primeros ataques habrían provocado la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, junto a parte de la cúpula militar del país.

Tras los bombardeos iniciales, Teherán prometió vengar la muerte del ayatolá y respondió con ataques contra Israel y varios países árabes donde Washington mantiene bases militares, entre ellos Baréin, Jordania, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes Unidos.

Trump reconoció que la “mayor sorpresa” de la campaña fueron los ataques iraníes contra países del Golfo con presencia militar estadounidense. Según dijo, estas naciones ahora “quieren luchar” pese a que EE.UU. les había asegurado que tenía la situación bajo control. “Están luchando con agresividad. Iban a participar muy poco y ahora insisten en hacerlo”, declaró.

El presidente, quien durante la campaña de 2024 prometió evitar guerras prolongadas en el exterior, admitió que podría haber más bajas estadounidenses, que hasta ahora ascienden a cuatro militares muertos.

Sobre la duración del conflicto, Trump afirmó que no desea que se extienda demasiado. “Siempre pensé que duraría cuatro semanas. Y vamos un poco adelantados al itinerario previsto”, señaló.

Consultado sobre si su administración busca favorecer un cambio de régimen en Irán, respondió afirmativamente: “Sí, lo estamos haciendo. Pero ahora mismo queremos que todo el mundo se quede a resguardo. No es seguro salir ahí fuera”.

Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró en rueda de prensa que “esta no es una guerra de cambio de régimen”, aunque añadió que como resultado de la operación “el régimen ha cambiado” y subrayó que el conflicto no será “interminable”, en referencia a la invasión estadounidense de Irak en 2003.