La NASA confirmó que el próximo martes 3 de marzo se producirá un eclipse lunar total que teñirá la Luna de un característico tono rojo sangre. Será un evento astronómico destacado, ya que no se repetirá otro eclipse total de Luna hasta finales de 2028.
El fenómeno será visible la mañana del martes en Norteamérica, Centroamérica y la parte occidental de Sudamérica. En Australia y el este de Asia podrá observarse durante la noche del mismo día. En Asia Central y algunas zonas de Sudamérica solo se apreciarán fases parciales, mientras que gran parte de África y Europa quedarán fuera de su visibilidad.
Los eclipses solares y lunares ocurren cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean con precisión. Cada año se registran entre cuatro y siete eclipses, según la NASA. Estos eventos suelen presentarse en pares o secuencias, aprovechando puntos específicos en las órbitas de los cuerpos celestes. De hecho, este eclipse lunar total se produce apenas dos semanas después de un eclipse solar de “anillo de fuego” que pudo verse en la Antártida.
Durante un eclipse lunar total, la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna llena, proyectando su sombra sobre el satélite natural. La llamada “luna de sangre” adquiere su tono rojizo porque parte de la luz solar se filtra a través de la atmósfera terrestre y se refracta hacia la superficie lunar.
El espectáculo se desarrollará a lo largo de varias horas, aunque la fase total —cuando la Luna se vea completamente roja— durará aproximadamente una hora.
“El eclipse lunar tiene un ritmo un poco más relajado” en comparación con uno solar, explicó Catherine Miller, del Observatorio Mittelman del Middlebury College. Además, los expertos destacan que no se necesita equipo especial para observarlo: basta con un cielo despejado y una buena vista del horizonte.
Los astrónomos recomiendan consultar aplicaciones de pronóstico o calendarios astronómicos en línea para conocer la hora exacta en cada región y salir al exterior en distintos momentos para apreciar cómo la sombra terrestre avanza lentamente sobre la Luna hasta revelar su tonalidad rojiza-anaranjada.
“No es necesario estar ahí afuera todo el tiempo para ver las sombras en movimiento”, señaló el astrónomo Bennett Maruca, de la Universidad de Delaware.
Tras este evento, el próximo fenómeno destacado será un eclipse lunar parcial previsto para agosto, que podrá observarse en América, Europa, África y Asia occidental.







