A tres meses del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la selección de Irán enfrenta un escenario incierto que podría impedir su participación en el torneo debido al conflicto bélico que mantiene con Estados Unidos en Medio Oriente.

El ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, aseguró que actualmente es “imposible” que el equipo nacional dispute el Mundial tras la muerte del líder iraní, el ayatolá Alí Jameneí, ocurrida durante un ataque realizado por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.

“Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder, no existen condiciones para participar en la Copa del Mundo. A la vista de las medidas maliciosas adoptadas contra Irán, se nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses y varios miles de nuestros ciudadanos han sido asesinados. Por lo tanto, definitivamente no tenemos ninguna posibilidad de participar de esta manera”, declaró Donyamali en una entrevista.

Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que el gobierno estadounidense mantiene abiertas las puertas para que la selección iraní dispute el torneo. El dirigente reveló que sostuvo una reunión con el presidente estadounidense, Donald J. Trump, para hablar sobre los preparativos del Mundial.

“Esta tarde me reuní con el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, para hablar del estado de los preparativos para la próxima Copa del Mundo de la FIFA y la creciente emoción a medida que se acerca el comienzo en solo 93 días”, escribió Infantino en su cuenta de Instagram.

Añadió que durante la conversación también se abordó la situación de Irán y su clasificación al torneo. “El presidente Trump reiteró que el equipo iraní es, por supuesto, bienvenido a competir en el torneo en los Estados Unidos”, afirmó.

La selección iraní está ubicada en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. Sus encuentros están programados para disputarse en las ciudades de Los Ángeles y Seattle.

Ante la tensión política, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, agradeció al gobierno mexicano su llamado a la paz y expresó su deseo de que la FIFA analice la posibilidad de cambiar la sede de los partidos de Irán para que se disputen en territorio mexicano.

“Para nosotros lo mejor es que nuestros partidos sean en México. A pesar de que nuestra nación no está de acuerdo con el gobierno de Estados Unidos, amamos mucho a la nación mexicana y tenemos un sentido muy positivo acerca de México”, declaró en conferencia de prensa.

Pasandideh añadió que inicialmente esperaban jugar en México, pero el sorteo definió sedes en Estados Unidos. “Si se da esa posibilidad, nosotros la vamos a aceptar”, indicó.

De acuerdo con el reglamento del torneo, la FIFA contempla sanciones en caso de que una selección clasificada renuncie al Mundial. Si la retirada ocurre con más de 30 días de anticipación, la federación correspondiente deberá pagar una multa cercana a 324 mil dólares. En caso de hacerlo con menos de 30 días antes del inicio del torneo, la sanción mínima asciende a 647 mil dólares.

Además, la selección iraní tendría que reembolsar aproximadamente 12 millones de dólares que la FIFA entrega a los equipos clasificados para su preparación y participación en la Copa del Mundo.