La firma de lujo Balenciaga vuelve a generar controversia en la industria de la moda con una de sus propuestas más recientes, reafirmando su apuesta por desafiar los estándares tradicionales del lujo. Bajo la dirección creativa de Demna Gvasalia, la casa continúa explorando la estética de lo cotidiano llevada al extremo.

En los últimos días, la marca se ha vuelto tendencia tras viralizarse en redes sociales un vestido que simula estar hecho de cartón. La pieza, llamada Cardboard-inspired Dress, ha provocado una ola de críticas y debates entre los usuarios, quienes cuestionan tanto su apariencia como su elevado precio.

No es la primera vez que Balenciaga genera este tipo de reacciones. En 2022, la firma ya había causado polémica con un bolso que imitaba una bolsa de basura. Aunque parecía un objeto desechable, estaba confeccionado en piel de becerro de alta calidad y se vendía por aproximadamente 34,000 a 36,000 pesos mexicanos, marcando el inicio de esta estética basada en lo “mundano”.

El nuevo vestido sigue esta misma línea conceptual. A simple vista, parece hecho de cartón corrugado, pero en realidad está elaborado con algodón plisado a mano y tejidos técnicos de alta gama. Además, utiliza la técnica trompe l’oeil, que crea una ilusión óptica para imitar la textura, los pliegues y hasta el desgaste típico de una caja de embalaje.

El precio de esta pieza alcanza los 8,900 dólares (alrededor de 150,000 a 160,000 pesos mexicanos), lo que ha intensificado el debate en redes sociales. Mientras algunos consideran el diseño como una propuesta artística audaz que cuestiona el consumismo y redefine el valor en la moda, otros lo ven simplemente como un exceso difícil de justificar.

Con este lanzamiento, Balenciaga reafirma su intención de provocar y replantear qué significa el lujo en la actualidad, demostrando que, en el mercado contemporáneo, el concepto y la ironía pueden ser tan valiosos como los materiales más exclusivos.