La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, explicó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, tiene la facultad de inmovilizar cuentas bancarias sin orden judicial con el objetivo de proteger el sistema financiero nacional y combatir el lavado de dinero.
Durante la conferencia matutina del 8 de abril de 2026, la mandataria señaló que esta atribución no es nueva, sino que ya existía, aunque anteriormente la Suprema Corte de Justicia de la Nación había impuesto ciertas limitaciones que reducían su efectividad. Indicó que la UIF actúa únicamente en casos relacionados con presunto lavado de dinero, ya sea por corrupción, delincuencia organizada o delitos de cuello blanco.
Sheinbaum explicó que antes, cuando la UIF bloqueaba una cuenta, los implicados podían obtener rápidamente un amparo con suspensión, lo que les permitía retirar los recursos y dejaba sin efecto la medida. Con el esquema actual, aunque las personas pueden interponer un amparo, este ya no incluye una suspensión inmediata, lo que impide disponer del dinero mientras se resuelve el caso.
Asimismo, destacó que los procesos legales ahora tienen un plazo máximo de seis meses, lo que agiliza la resolución. En caso de que se determine una injusticia, la cuenta es liberada tras el fallo judicial.
La presidenta informó que, en lo que va de su administración, la UIF ha inmovilizado aproximadamente cinco mil millones de pesos, y aseguró que no se han registrado inconformidades al respecto.
Finalmente, subrayó que este tipo de medidas también se aplican en otros países como Estados Unidos e Italia, donde las autoridades cuentan con facultades similares. Reiteró que el propósito principal es contribuir a la pacificación del país, evitando que recursos ilícitos financien actividades delictivas y fomenten la violencia.







