Los números oficiales volvieron a encender las alertas en la capital nayarita. La más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, correspondiente al segundo semestre de 2026, revela un severo desgaste en la percepción ciudadana sobre el desempeño del Ayuntamiento de Tepic, que estuvo a cargo de Geraldine, calificando su gestiòn poco a nada efectiva para resolver los problemas de los Tepicenses

Por Javier Rojo Fregoso

Tepic, Nayarit; jueves, 30 de julio del 2026.- De acuerdo con los resultados, el 69.4 por ciento de los tepicenses mayores de 18 años considera que el gobierno municipal es poco o nada efectivo para resolver los problemas que afectan a la población, una cifra que refleja el creciente descontento social hacia la administración encabezada por la alcaldesa con licencia, Geraldine Ponce.

Los datos contrastan con el discurso oficial que presume una de las mejores administraciones municipales de los últimos años. Sin embargo, para miles de ciudadanos la realidad cotidiana parece contar una historia distinta: inundaciones recurrentes durante la temporada de lluvias, calles deterioradas, acumulación de basura y deficiencias en los servicios públicos continúan formando parte de las principales quejas de la población.

La encuesta también evidencia un deterioro en los niveles de confianza ciudadana. Mientras en años anteriores existían sectores de la población que mantenían expectativas favorables sobre el gobierno municipal, los indicadores más recientes muestran que el desencanto se ha profundizado y comienza a reflejarse con claridad en las mediciones oficiales.

A ello se suma la controversia generada por la intensa promoción política de la alcaldesa en distintos municipios del estado, situación que ha provocado cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos y las prioridades de la administración, mientras problemas urgentes de la capital permanecen sin solución definitiva.

Los resultados del INEGI envían un mensaje contundente: la ciudadanía exige resultados, no propaganda. La percepción social en Tepic parece alejarse cada vez más de la narrativa oficial y acercarse a una realidad marcada por la inconformidad, la exigencia de mejores servicios y la demanda de un gobierno que responda con hechos a las necesidades de la población.

Para casi siete de cada diez habitantes de Tepic, el gobierno municipal está reprobado. Y esa calificación proviene de los propios ciudadanos, no de la oposición.