El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que responderá “con dureza” a Irán luego del lanzamiento de misiles contra bases militares estadounidenses en Jordania, en un nuevo episodio de la escalada de tensiones que afecta a Oriente Medio.
“Les vamos a pegar duro. Van a recibir una paliza”, declaró el mandatario, según un corresponsal de Fox News, después de que medios iraníes informaran sobre bombardeos estadounidenses contra una ciudad en el noroeste de Irán.
Los Guardianes de la Revolución de Irán reivindicaron el ataque y aseguraron que las acciones continuarán mientras persistan las amenazas contra la República Islámica. En un comunicado afirmaron: “Mientras continúen las amenazas contra la República Islámica de Irán (…) continuará la resistencia”.
La nueva escalada pone en riesgo el cese de hostilidades que se mantenía desde el fin de semana y que había generado expectativas de una posible reanudación de las negociaciones diplomáticas.
En paralelo, Estados Unidos y Arabia Saudita realizaron bombardeos contra grupos armados en Irak, tras una serie de ataques con drones contra instalaciones petroleras sauditas. El ejército estadounidense informó que los objetivos eran centros logísticos y depósitos de armamento de una milicia alineada con Irán.

Sin embargo, el gobierno de Irak condenó la operación al considerarla “un ataque inaceptable y una flagrante violación de la soberanía” del país. La alianza de milicias Hashed al Shaabi reportó la muerte de 20 de sus integrantes, incluidos cinco asesores iraníes, y calificó la ofensiva como una “peligrosa escalada”.
Irak continúa siendo un escenario clave de la rivalidad entre Washington y Teherán, debido a sus vínculos estratégicos con ambos países y a la presencia de grupos armados respaldados por Irán.







