Dos tormentas geomagnéticas, provocadas por explosiones de plasma provenientes del Sol, afectarán la Tierra entre el 27 y el 29 de agosto, informó el Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos.
El fenómeno es consecuencia de varias eyecciones de masa coronal (CME) que fueron expulsadas por el Sol el pasado 25 de agosto. De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la actividad geomagnética podría mantenerse hasta el sábado y aumentar de intensidad durante estos días.
Las tormentas solares se producen cuando grandes cantidades de plasma y partículas cargadas eléctricamente son expulsadas desde el Sol. Estas partículas viajan por el espacio y, al interactuar con el campo magnético de la Tierra, generan las llamadas tormentas geomagnéticas.

Aunque este fenómeno no representa un peligro directo para la vida humana, sí puede provocar algunas afectaciones tecnológicas. Entre ellas se encuentran alteraciones en las telecomunicaciones, interrupciones en determinadas bandas de radio, problemas en los sistemas eléctricos y daños en algunos satélites.

Uno de los efectos más visibles serán las auroras boreales, que podrían observarse en zonas ubicadas más al sur de lo habitual. De acuerdo con la NOAA, el fenómeno podría ser visible en estados como Nueva York e Idaho, en Estados Unidos.
La tormenta prevista para este jueves 27 de agosto alcanzará una intensidad G1, considerada la categoría más baja dentro de la escala utilizada por la NOAA. Para los días viernes 28 y sábado 29 se espera una tormenta de categoría G2, considerada moderada.
Además, las tormentas geomagnéticas pueden afectar temporalmente a algunos animales migratorios que utilizan el campo magnético terrestre para orientarse durante sus desplazamientos.
Las autoridades de clima espacial mantienen el monitoreo del fenómeno para determinar su evolución y sus posibles efectos durante los próximos días.





