Javier Bardem y Penélope Cruz llegaron al Festival de Cine de Venecia para presentar Bunker, un thriller psicológico dirigido por Florian Zeller que los reúne nuevamente en pantalla después de cinco años. La pareja aprovechó la presentación para hablar sobre matrimonio, política, activismo y la manera en que equilibran su vida personal con sus carreras.
En la película, Bardem y Cruz interpretan a Miguel y Sofía, un matrimonio con 17 años de relación que enfrenta una crisis cuando él acepta construir un búnker de supervivencia para un multimillonario tecnológico que está convencido de que el fin del mundo se aproxima.
Bunker representa la novena ocasión en que los actores comparten créditos en una película desde que se conocieron durante el rodaje de Jamón, jamón. Sin embargo, Cruz explicó que trabajar juntos no es algo habitual para ellos.
“Surge de manera natural y es algo que hacemos como cada cinco años”, comentó la actriz durante la rueda de prensa.
La relación entre ambos también fue uno de los temas que despertó curiosidad entre los periodistas. Al ser cuestionados sobre si sus desacuerdos como pareja llegan al terreno profesional, Bardem respondió entre risas: “Nunca”. Cruz, por su parte, agregó con humor: “Nos conocemos desde hace más de 30 años; imagínate que nunca hubiéramos discutido”.
La actriz aclaró, sin embargo, que sus discusiones nunca están relacionadas con cuestiones laborales.
Su postura política también estuvo presente
Durante el encuentro con la prensa, Bardem y Cruz también hablaron abiertamente sobre su activismo político y su apoyo a Palestina.
Bardem defendió el derecho de cualquier persona a expresar sus opiniones sobre los acontecimientos que considera importantes, independientemente de su profesión. Reconoció, no obstante, que su condición de figura pública le proporciona una plataforma mayor para hacerlo.

“Tengo la responsabilidad de tener una postura hacia el mundo en el que vivimos, y no lo doy por sentado”, afirmó.
Cruz coincidió con su esposo y relacionó directamente su postura con los temas que aborda Bunker, entre ellos la desigualdad social, el miedo y el aislamiento.
La actriz consideró que sería contradictorio participar en una historia que plantea este tipo de cuestionamientos y mantenerse al margen de la realidad actual. También señaló que lo que ocurre en el mundo tiene consecuencias no solamente para las generaciones presentes, sino también para las futuras.
Bardem, en tanto, vinculó el mensaje de la cinta con la situación social y política contemporánea, al cuestionar si las sociedades están dispuestas a aislarse y “a criminalizar al otro” en lugar de buscar una mayor conexión.

Con Bunker, Florian Zeller, director de El padre, lleva a Venecia una historia que combina tensión psicológica con una reflexión sobre el miedo, la desigualdad y las decisiones que toman las personas ante la incertidumbre. La película compite por el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia, cuya edición concluye el próximo 12 de septiembre.





