Un ciudadano mexicano de 45 años, identificado como bombero, fue detenido por las autoridades aduaneras alemanas tras descubrir 97 serpientes y lagartos en su equipaje en el aeropuerto de Colonia/Bonn. Entre los ejemplares se encontraban 37 serpientes venenosas y algunas especies no sobrevivieron al traslado.
De acuerdo con la Dirección General de Aduanas de Alemania, el hombre viajó desde la Ciudad de México con escala en Estambul, Turquía. Durante una revisión, los agentes detectaron cocaína en sus manos, lo que llevó a inspeccionar sus pertenencias y descubrir los reptiles.
Entre los animales asegurados había víboras, serpientes de cascabel, iguanas de cola espinosa, salamandras y lagartos arborícolas. Debido a las condiciones del transporte, algunos ejemplares murieron, por lo que fue necesario gestionar su atención y resguardo con especialistas.

Las autoridades no precisaron la cantidad de cocaína encontrada ni informaron sobre posibles cargos penales relacionados con las sustancias o el traslado de los animales. El caso fue considerado inusual por el número y la peligrosidad de los reptiles transportados.
“Los compañeros del aeropuerto están acostumbrados a ver muchos souvenirs en las maletas, pero nunca habíamos tenido 37 serpientes venenosas vivas y 55 lagartos procedentes de México”, señaló el funcionario, de acuerdo con la información difundida por las autoridades.

Alemania le negó la entrada y los reptiles quedaron bajo cuidado especializado
Tras el aseguramiento, el ciudadano mexicano no fue detenido en Alemania, sino que se le negó la entrada al país y tuvo que regresar a Estambul, desde donde había llegado en su ruta hacia Colonia.
Las autoridades no proporcionaron información adicional sobre su situación migratoria ni precisaron si posteriormente podría intentar ingresar de nuevo a territorio alemán. Tampoco se detalló si enfrentaría alguna investigación en México o en otro país por el traslado de los ejemplares.
Mientras tanto, los reptiles quedaron bajo resguardo para recibir atención especializada. Un veterinario de Colonia consiguió que la granja de serpientes de Schladen se hiciera cargo de su cuidado inicial y mantenimiento profesional.
La intervención buscó proporcionar condiciones adecuadas a los animales después del traslado, especialmente a aquellos que permanecían con vida tras ser transportados en el equipaje del pasajero.
Ahland calificó el aseguramiento como una “incautación extraordinaria” y expresó su preocupación por el trato que algunas personas dan a los animales para obtener beneficios económicos.
El portavoz señaló que resulta triste conocer las condiciones a las que son sometidos ciertos ejemplares por pura avaricia, en referencia al traslado de los reptiles desde México hasta Alemania.
El caso puso de relieve los riesgos que implica transportar animales vivos sin las condiciones adecuadas y la importancia de que las autoridades aduaneras detecten este tipo de situaciones durante los controles fronterizos.
Aunque el reporte confirmó el aseguramiento de los ejemplares y la negativa de entrada al pasajero, no se dieron a conocer detalles sobre el destino definitivo de todos los reptiles ni sobre las posibles consecuencias legales para el hombre.
Por ahora, la información oficial se concentra en el hallazgo realizado en el aeropuerto de Colonia/Bonn, la atención veterinaria de los animales y el retorno del ciudadano mexicano a Estambul.






